La COP31 en la ciudad turca de Antalya ya está en marcha y, como en cada cumbre climática de la ONU, el corazón de las negociaciones es la redacción de un gran número de acuerdos legales. Diplomáticos de casi 200 naciones —sin incluir a Estados Unidos— discuten a puerta cerrada en la “zona azul” cada verbo de los textos que darán forma a la política climática global.
Para seguir este complejo proceso, Carbon Brief ha lanzado un rastreador de textos en tiempo real que decodifica la agenda y mantiene un registro buscable de cada documento. La herramienta es especialmente útil para el público de México y América Latina, ya que permite entender qué temas están en juego y cómo avanzan las posiciones de los países en temas clave como financiamiento, adaptación y transición energética.
Una cumbre con particularidades
Turquía ostenta la presidencia y es anfitriona de la COP31, pero Australia comparte el mando como “presidente de las negociaciones”. Ambos países ya anunciaron su intención de producir un “texto de portada”, un documento político general que resuma los principales resultados negociados, así como los temas que no están en la agenda oficial.
Ese texto podría incluir el reconocimiento de que el calentamiento global superará el límite de 1.5 °C y los impactos que esto ya está causando. También podría incorporar soluciones potenciales, como el objetivo de “electrificación” de la presidencia turca: que el 35 % de la energía final global provenga de electricidad para 2035.
Aunque la cumbre no se considera un año emblemático para las negociaciones —cae a mitad de camino entre dos “balance global”—, hay muchos temas importantes sobre la mesa. Entre ellos, los esfuerzos para finalizar el “objetivo global de adaptación” y la decisión de continuar o no un controvertido proceso sobre cómo reducir emisiones, conocido como “programa de trabajo de mitigación”.
Los temas candentes de la agenda
Los negociadores también intentarán acordar los detalles de un nuevo “mecanismo de transición justa”, también llamado “mecanismo Belém-Antalya para transiciones justas globales” (BAM). La mayoría de los puntos de la agenda se acuerdan con antelación, pero las partes pueden sugerir adiciones de último momento, lo que a menudo genera una “pelea de agenda”.
La COP30 acordó incluir dos nuevos temas en la agenda de futuras cumbres: la provisión de financiamiento climático por parte de los países desarrollados, en virtud del Artículo 9.1 del Acuerdo de París, y la coherencia de los “flujos financieros” globales con el tratado, según el Artículo 2.1c.
Antes de la COP31, el grupo africano de naciones presentó una solicitud para agregar los aranceles comerciales relacionados con el clima a la agenda. La COP30 había acordado “diálogos” anuales sobre este tema en las conversaciones climáticas de Bonn. El grupo africano también quiere añadir más puntos, sobre triplicar el financiamiento para adaptación y sobre la financiación del Fondo Verde para el Clima, un organismo insignia de la ONU diseñado para apoyar la acción climática.
El rastreador: una herramienta para entender la negociación
El rastreador de Carbon Brief cuenta con 104 puntos sustantivos en la agenda, sin incluir asuntos procedimentales como la elección de funcionarios de la COP. La herramienta presenta una tabla interactiva con columnas que incluyen el tema de cada punto, fechas, número de páginas y enlaces a los PDF originales. La tabla es buscable mediante un cuadro de texto y se puede ordenar con iconos de flecha.
Además, una figura ilustra el estado general de las negociaciones con un formato de semáforo. Cada punto de la agenda está codificado por colores según su estado actual:
- Rojo: los negociadores aún no han logrado poner nada por escrito, quizás porque las partes tienen puntos de vista fundamentalmente diferentes sobre cómo proceder.
- Naranja: se trabaja en un “texto informal”, un borrador temprano que expone las opiniones de las distintas partes, pero que aún no se expresa en lenguaje legal formal.
- Amarillo: ya hay un borrador de acuerdo legal disponible; las áreas de desacuerdo restantes se denotan con [corchetes] y “opciones”. Cuantos más corchetes y opciones, mayor el nivel de desacuerdo.
- Verde: se alcanzó un acuerdo en un tema determinado una vez resueltos todos los corchetes y opciones.
- Gris: cuando no se logra acuerdo, las discusiones pueden quedar sujetas a la “regla 16”, lo que pospone las negociaciones hasta la próxima sesión.
Durante la cumbre, los negociadores pueden trabajar en muchas iteraciones de textos para cada punto de la agenda. Estos documentos pueden incluir “texto puente”, diseñado para resolver diferencias de opinión y encontrar una “zona de aterrizaje” que todos los grupos puedan aceptar.
A medida que las partes reducen las opciones y los corchetes hacia el final de cada cumbre, comienzan a generar textos “limpios”, que no contienen áreas de desacuerdo y pueden convertirse en “decisiones draft” listas para su adopción formal en la plenaria de clausura.
Finalmente, en la plenaria de clausura, cada proyecto de decisión debe ser aprobado por el presidente de la COP con un golpe de mazo, lo que significa su adopción formal como acuerdo legal y resultado de la cumbre. Este último paso suele ser una formalidad, pero pueden ocurrir excepciones dramáticas. Durante la plenaria de clausura de la COP29, el presidente de la reunión no logró adoptar un acuerdo relacionado con el “balance global” de 2023, que pedía “alejarse” de los combustibles fósiles.
¿Por qué es relevante para México y América Latina?
Las decisiones que se tomen en la COP31 impactan directamente a la región. Temas como el financiamiento climático, la adaptación y la transición justa son cruciales para países como México, que enfrentan desafíos significativos en materia de sequías, huracanes y pérdida de biodiversidad. El rastreador de textos permite seguir de cerca las posiciones de los países latinoamericanos y exigir transparencia en las negociaciones.
Además, la iniciativa de electrificación propuesta por Turquía podría influir en las metas de energía renovable de la región, mientras que el mecanismo de transición justa (BAM) busca asegurar que el cambio hacia economías bajas en carbono no deje atrás a los trabajadores y comunidades vulnerables.
Carbon Brief también ha publicado rastreadores similares para las COP28, COP29 y COP30, lo que demuestra un esfuerzo continuo por hacer accesible la complejidad de las negociaciones climáticas.
Con la cumbre en curso, se espera que los textos evolucionen día a día. La herramienta de seguimiento en tiempo real se actualiza constantemente, ofreciendo una ventana única al proceso multilateral que definirá el futuro del clima.

