Syngenta oculta datos de seguridad del paraquat en medio de demandas por Parkinson

Imagen ilustrativa
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El herbicida paraquat, fabricado por la empresa Syngenta, está en el centro de una controversia en Estados Unidos. Mientras la compañía enfrenta múltiples demandas que alegan que el químico causa la enfermedad de Parkinson, han salido a la luz datos de seguridad no divulgados que podrían haber sido relevantes para las autoridades regulatorias.

Syngenta niega haber ocultado información a la Agencia de Protección Ambiental (EPA) de Estados Unidos, pero documentos recientes sugieren lo contrario. El paraquat sigue siendo utilizado en el mercado estadounidense a pesar de que decenas de países lo han prohibido por sus riesgos para la salud humana.

Un historial de prohibiciones a nivel mundial

El primer país en encender las alarmas fue Suecia, que en 2004 pidió prohibir el paraquat. Desde entonces, decenas de naciones siguieron su ejemplo a medida que aumentaba la evidencia sobre los peligros del químico. Incluso el gobierno de China, propietario de Syngenta desde hace años, detuvo el uso doméstico del pesticida hace una década tras realizar sus propios estudios y encontrar resultados preocupantes.

En Estados Unidos, dos estados han tomado medidas recientes. Vermont y California prohibieron el paraquat, citando riesgos que incluyen una asociación entre el herbicida y la enfermedad de Parkinson, respaldada por años de investigación científica. En agosto, los reguladores de California anunciaron que los fabricantes de paraquat acordaron voluntariamente dejar de vender el químico después de que el estado identificara preocupaciones de salud en nuevas investigaciones. Varios legisladores federales han impulsado una prohibición a nivel nacional.

Demandas y presión regulatoria

Syngenta enfrenta una serie de demandas en Estados Unidos por parte de personas que padecen Parkinson y que atribuyen su condición a la exposición al paraquat. Estas demandas han llevado a que se revelen datos de seguridad que la empresa no habría compartido con la EPA. La compañía insiste en que ha cumplido con todas las regulaciones y que no ocultó información relevante.

Sin embargo, los demandantes argumentan que Syngenta conocía desde hace décadas los riesgos del paraquat y que los minimizó para proteger sus ventas. La evidencia presentada en los tribunales incluye estudios internos que supuestamente muestran una conexión entre el herbicida y el Parkinson.

El papel de la EPA

La EPA ha sido criticada por no actuar con mayor celeridad para prohibir el paraquat. Aunque la agencia ha revisado el herbicida en varias ocasiones, no ha emitido una prohibición federal. Los críticos señalan que la presión de la industria y la falta de acción regulatoria han permitido que el químico siga en el mercado.

En respuesta a las demandas, Syngenta ha declarado que “la evidencia científica no respalda una relación causal entre el paraquat y la enfermedad de Parkinson”. No obstante, la empresa ha sido condenada en varios casos y enfrenta cientos de litigios pendientes.

Implicaciones para la salud pública

El paraquat es uno de los herbicidas más tóxicos en uso. Su ingestión accidental o intencional puede ser fatal, y la exposición crónica se ha asociado con problemas respiratorios, daño renal y Parkinson. Los trabajadores agrícolas son los más expuestos, especialmente en países donde las regulaciones son laxas.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) clasifica el paraquat como “moderadamente peligroso” en su lista de plaguicidas, pero muchos expertos piden una clasificación más severa. La evidencia epidemiológica sugiere que incluso niveles bajos de exposición pueden aumentar el riesgo de Parkinson en personas genéticamente susceptibles.

Alternativas y presión internacional

Existen alternativas más seguras al paraquat, como el glifosato y otros herbicidas, aunque estos también tienen sus propios riesgos. La tendencia global es hacia la reducción del uso de químicos altamente tóxicos en la agricultura.

La Unión Europea prohibió el paraquat en 2007, y países como Brasil, India y China han restringido su uso. En América Latina, varios países han seguido el ejemplo, aunque la aplicación de las prohibiciones varía.

El futuro del paraquat en Estados Unidos

Con las demandas en curso y la presión de los estados, el futuro del paraquat en Estados Unidos es incierto. La EPA podría verse obligada a reconsiderar su postura si más estados prohíben el químico o si los tribunales fallan a favor de los demandantes.

Mientras tanto, Syngenta continúa defendiendo su producto y argumentando que es una herramienta importante para los agricultores. La empresa ha señalado que el paraquat es eficaz contra malezas resistentes y que su uso adecuado es seguro.

Sin embargo, para los afectados por Parkinson y sus familias, la prioridad es que se haga justicia y se evite que más personas sufran los efectos de este herbicida. La revelación de datos ocultos podría ser un punto de inflexión en este largo debate.

Reacciones y próximos pasos

Organizaciones ambientalistas y de salud pública han celebrado las prohibiciones estatales y piden una acción federal inmediata. Grupos de agricultores, por otro lado, expresan preocupación por perder una herramienta clave para el control de plagas.

Se espera que la EPA revise nueva evidencia en los próximos meses. Mientras tanto, los tribunales continúan procesando las demandas, y se anticipa que más documentos internos de Syngenta salgan a la luz.

Este caso pone de relieve la tensión entre los intereses comerciales y la salud pública, y plantea preguntas sobre la efectividad de los sistemas regulatorios para proteger a los ciudadanos de sustancias peligrosas.

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