El gobierno del Reino Unido estaría considerando ampliar su prohibición de redes sociales para menores de 16 años para incluir plataformas de reventa como Vinted y eBay, según un reporte del Sunday Times. La medida, que inicialmente se anunció en junio y que aún no entra en vigor, busca proteger a los niños de riesgos en línea, pero esta posible extensión iría más allá del plan original.
¿Por qué se incluirían plataformas de reventa?
De acuerdo con el diario británico, la preocupación central es que las herramientas de mensajería integradas en estos sitios permiten que desconocidos contacten y potencialmente manipulen a menores. El reporte señala que Depop y Facebook Marketplace también podrían ser añadidos a la lista de plataformas restringidas.
Cuando el gobierno anunció la prohibición en junio, indicó que no tenía intención de incluir plataformas de comercio electrónico. Sin embargo, la creciente evidencia sobre los riesgos de las funciones de chat habría llevado a reconsiderar la medida.
Reacciones de las empresas
eBay declaró a la BBC que los detalles de la propuesta aún no están claros y que continuará colaborando con el gobierno. Vinted no respondió a la solicitud de comentarios de la BBC. Ambas compañías ya exigen que los usuarios tengan al menos 18 años, según la cadena británica.
Alcance de la prohibición
La prohibición, que aún no se ha implementado, cubrirá sitios cuyo propósito principal sea la interacción social y que permitan a los usuarios publicar contenido. Entre ellos se incluyen Instagram, TikTok, Snapchat y YouTube, aunque el gobierno no ha publicado una lista completa.
Mientras tanto, el regulador de comunicaciones, Ofcom, presentó el mes pasado cuatro métodos para verificar la edad de los usuarios, que incluyen identificación con foto y estimación facial de edad.
Experiencia internacional
Una prohibición similar entró en vigor en Australia el año pasado, pero muchos niños lograron evadirla, lo que plantea dudas sobre la eficacia de estas medidas.
Implicaciones para México y Latinoamérica
Aunque la medida es específica del Reino Unido, sienta un precedente para otros países que buscan regular el acceso de menores a plataformas digitales. En México y América Latina, donde el comercio electrónico y las redes sociales crecen aceleradamente, legisladores y reguladores podrían observar de cerca estos desarrollos para evaluar sus propias políticas de protección infantil en línea.

