Un nuevo estudio revisado por pares y liderado por la Universidad de Brown ha encontrado que los veteranos militares de Estados Unidos presentan concentraciones significativamente más altas de sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas (Pfas), conocidas como “químicos eternos”, en la sangre en comparación con la población civil. Esta investigación es la primera en comparar directamente los niveles séricos de Pfas entre veteranos y no veteranos, y arroja luz sobre los riesgos para la salud que enfrentan quienes sirvieron en bases contaminadas.
Contaminación por Pfas en bases militares
El agua subterránea, el agua superficial y el suelo alrededor de las bases militares de Estados Unidos muestran algunos de los niveles más altos de contaminación por Pfas en el país. Esto se debe al uso generalizado de espumas contra incendios que contienen estas sustancias químicas, empleadas tanto en entrenamientos como en emergencias. Durante décadas, estas espumas se han utilizado en instalaciones militares, filtrándose al medio ambiente y afectando a las comunidades cercanas.
La problemática ha sido evidente durante más de una década, pero hasta ahora no se había realizado un análisis comparativo directo entre los niveles en sangre de los veteranos y los de la población civil. El estudio de Brown University, publicado en una revista científica revisada por pares, llena ese vacío al analizar datos de la Encuesta Nacional de Examen de Salud y Nutrición (NHANES, por sus siglas en inglés).
Hallazgos principales del estudio
Los investigadores encontraron que los veteranos tienen concentraciones más elevadas de varios tipos de Pfas en su torrente sanguíneo. Estas sustancias químicas son persistentes en el cuerpo humano y se acumulan con el tiempo, lo que puede provocar problemas de salud como daño hepático, trastornos tiroideos, ciertos tipos de cáncer y alteraciones en el sistema inmunológico.
El estudio sugiere que la exposición ocurrió durante el servicio militar, especialmente en bases donde se usaban espumas contra incendios. Aunque no todos los veteranos estuvieron expuestos de la misma manera, el hallazgo subraya la necesidad de monitorear y mitigar la contaminación en instalaciones militares.
Implicaciones para la salud de los veteranos
Los Pfas son conocidos como “químicos eternos” porque no se descomponen fácilmente en el medio ambiente ni en el cuerpo humano. La exposición crónica se ha relacionado con una serie de efectos adversos para la salud, incluyendo:
- Problemas de tiroides
- Colesterol alto
- Daño hepático
- Bajo peso al nacer
- Cáncer de riñón y testicular
- Respuesta reducida a vacunas
Para los veteranos, estos riesgos se suman a otras condiciones de salud relacionadas con el servicio. La investigación destaca la importancia de realizar pruebas de detección y ofrecer atención médica adecuada a esta población.
Respuesta y próximos pasos
El estudio ha generado preocupación entre organizaciones de veteranos y legisladores. Algunos han pedido al Departamento de Defensa que tome medidas más contundentes para limpiar las bases contaminadas y proporcione recursos para la salud de los afectados. También se solicita una mayor transparencia sobre el uso de espumas con Pfas y la búsqueda de alternativas más seguras.
La Universidad de Brown continuará investigando los efectos a largo plazo y la relación entre la exposición a Pfas y enfermedades específicas. Mientras tanto, se recomienda a los veteranos que se realicen análisis de sangre para detectar estos químicos y consulten a sus médicos sobre posibles riesgos.

