La empresa Lighthouse, subsidiaria del conglomerado industrial Difare Group, inauguró la planta solar Faro de San Marcos, de 82 MW, ubicada en Baños de San Vicente, provincia de Santa Elena. La instalación ya entró en operación comercial y se consolida como la mayor planta solar fotovoltaica privada en funcionamiento de Ecuador, un hito para la transición energética del país y un referente para América Latina.
El proyecto, que requirió una inversión de 50 millones de dólares en su primera fase, se extiende sobre 49.3 hectáreas y cuenta con más de 105,000 módulos solares bifaciales. Su construcción tomó ocho meses y empleó a un promedio de 400 trabajadores, según informó el desarrollador.
Características técnicas y capacidad de generación
La planta Faro de San Marcos supera la capacidad inicialmente prevista de 75 MW cuando el proyecto se anunció en diciembre de 2025. Según información técnica difundida durante su desarrollo, la instalación utiliza estructuras de montaje fijo de doble inclinación, inversores de cadena y estaciones transformadoras.
Lighthouse estima que la planta generará aproximadamente 106 GWh de electricidad al año, equivalente al consumo de alrededor de 15,000 hogares. La energía se entregará a través de la red de distribución operada por la estatal Corporación Nacional de Electricidad (CNEL EP).
Los primeros clientes de esta electricidad incluyen a Corporación El Rosado, la cadena minorista Tía y Difare. Estas empresas podrán abastecerse de energía solar a través de la red existente sin necesidad de instalar sistemas fotovoltaicos en sus propias instalaciones, lo que representa un modelo innovador de suministro renovable para el sector corporativo.
Operación anticipada y planes de expansión
La entrada en operación comercial se produjo antes de lo previsto, ya que el cronograma original contemplaba la puesta en marcha para el primer trimestre de 2027. Este adelanto refleja la eficiencia en la ejecución del proyecto y el compromiso de Lighthouse con el desarrollo de energías limpias en Ecuador.
Lighthouse Península, establecida en Ecuador en 2024 e incorporada al Grupo Difare en 2025, continúa buscando nuevas oportunidades de desarrollo solar. Durante la inauguración, Carlos Cueva Mejía, presidente ejecutivo de Difare Group, anunció planes para otro proyecto en terrenos adyacentes, con una inversión estimada de 80 millones de dólares.
Contexto energético de Ecuador
La puesta en marcha de Faro de San Marcos se suma a un creciente número de proyectos solares de desarrollo privado en Ecuador. En la provincia de Santa Elena, la planta solar Río de Oro Energy, de 65 MW, comenzó a suministrar electricidad a clientes comerciales en septiembre. Desarrollado por GPS Group, el proyecto representa una inversión superior a 50 millones de dólares y se espera que genere aproximadamente 90 GWh anuales.
Ecuador ha buscado acelerar la inversión privada en energías renovables tras los cortes de electricidad y apagones generalizados de 2024. En agosto de 2025, el gobierno autorizó 643 MW de proyectos de energía renovable privados, incluidos solar e hidroeléctrica. Del total, 179.1 MW corresponden a proyectos de generación distribuida destinados a abastecer el mercado eléctrico y 464.6 MW a capacidad de autogeneración para consumidores corporativos, con opción de vender excedentes.
Según la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA), Ecuador tenía 131.35 MW de capacidad solar fotovoltaica instalada acumulada al cierre de 2025, frente a aproximadamente 84 MW en 2024. Este crecimiento refleja el impulso que está tomando la energía solar en el país.
Impacto para México y América Latina
El caso de Ecuador es relevante para México y la región, ya que demuestra que los proyectos solares privados pueden avanzar rápidamente cuando existen condiciones regulatorias favorables y demanda corporativa. La experiencia de Faro de San Marcos, con su modelo de suministro a través de la red y su ejecución anticipada, ofrece lecciones para otros mercados latinoamericanos que buscan diversificar su matriz energética y atraer inversión privada en renovables.
Además, el anuncio de una segunda planta con inversión de 80 millones de dólares indica confianza en el marco normativo ecuatoriano y podría inspirar a desarrolladores en México, donde el sector solar también tiene un enorme potencial de crecimiento.

