Romper el silencio: conocer tus derechos también es una forma de protegerte

Romper el silencio: conocer tus derechos también es una forma de protegerte
Romper el silencio: conocer tus derechos también es una forma de protegerte

¿En qué momento una conducta deja de ser una expresión de preocupación y se convierte en control? ¿Cuándo una discusión se transforma en una dinámica de violencia? ¿Cómo saber si lo que ocurre dentro de una relación es normal o constituye una vulneración de derechos? Para Casa Gaviota, Un Vuelo Sin Violencia A.C., hacerse estas preguntas es parte fundamental de la prevención.

De acuerdo con la organización, muchas situaciones de violencia pueden desarrollarse de manera gradual y llegar a normalizarse antes de que una mujer las identifique como tales. Controlar el dinero, revisar el teléfono, decidir cómo debe vestirse una pareja, limitar sus amistades, impedirle trabajar o estudiar, utilizar amenazas, ejercer presión emocional o hacerla sentir responsable de las conductas de otra persona son algunas manifestaciones que pueden formar parte de dinámicas de violencia. Reconocerlas permite nombrarlas. Y nombrarlas puede abrir la posibilidad de actuar.

Hablar de derechos humanos no debe quedarse en el terreno jurídico. Para Casa Gaviota, conocerlos puede proporcionar elementos concretos para que una mujer identifique cuándo su integridad, libertad, autonomía o dignidad están siendo vulneradas. Esto implica saber que nadie tiene derecho a controlar sus decisiones, aislarla de su entorno, limitar su autonomía económica, ejercer violencia sobre ella o hacerla sentir culpable por establecer límites.

También significa saber que pedir orientación, hablar con una persona de confianza o acudir a una institución especializada son alternativas cuando una mujer considera que está viviendo una situación de violencia. En este sentido, la información puede convertirse en una herramienta práctica para pasar de la duda a la identificación y, cuando sea necesario, de la identificación a la búsqueda de apoyo.

Para Samantha Báez, directora general de Casa Gaviota, el conocimiento es uno de los principales recursos para fortalecer la autonomía: “Las mujeres somos lo que sabemos y lo que sabemos lo tenemos que usar siempre a favor de nosotras mismas.” La frase resume una visión que coloca a la mujer en el centro de sus propias decisiones, no se trata de decirle qué hacer, sino de proporcionarle elementos para que pueda decidir con mayor información, libertad y autonomía.

Uno de los principales desafíos para prevenir la violencia es que algunas conductas pueden confundirse con muestras de amor, preocupación o interés. “Quiere saber dónde estoy porque me quiere”, “no le gusta que…”, son algunas de las frases que, de acuerdo con el comunicado, pueden reflejar esa confusión. Identificar estas señales es el primer paso para romper el silencio y ejercer el derecho a una vida libre de violencia.

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