La Clínica Universidad de Navarra, en colaboración con el CIEMAT de España, trabaja en una nueva terapia CAR-T que utiliza un transposón —un fragmento de ADN— en lugar de un virus modificado para introducir el receptor en los linfocitos. Esta alternativa ya se encuentra en evaluación en un ensayo clínico y busca, entre sus objetivos, reducir los costos asociados al tratamiento y ampliar las opciones para pacientes con linfomas resistentes.
De acuerdo con la información difundida, el desarrollo se orienta específicamente a pacientes con linfomas resistentes o con recaídas tempranas, un grupo para el que las alternativas disponibles suelen ser limitadas. La sustitución del virus modificado por un transposón representa un cambio en la forma en que se introduce el receptor en los linfocitos, según se detalla en el comunicado.
El tema cobra especial relevancia en México, donde se estiman alrededor de 9,200 nuevos casos de linfoma y 3,600 muertes al año. Además, especialistas destacan que existen más de 80 tipos diferentes de linfoma, por lo que contar con un diagnóstico preciso resulta fundamental para definir el tratamiento adecuado.
Para pacientes mexicanos con diagnósticos complejos, recaídas o dudas sobre las alternativas disponibles, la Clínica también ofrece un servicio de segunda opinión médica a distancia y completamente en español, que permite revisar cada caso y valorar opciones de tratamiento e incluso ensayos clínicos cuando sean pertinentes.
La información compartida subraya que la nueva terapia CAR-T continúa en fase de evaluación dentro de un ensayo clínico, por lo que sus resultados y alcances se irán definiendo conforme avance la investigación. Mientras tanto, la posibilidad de acceder a una segunda opinión médica a distancia busca apoyar a los pacientes que enfrentan diagnósticos complejos o recaídas, al permitir revisar cada caso y considerar alternativas de tratamiento, incluidos ensayos clínicos cuando corresponda.
El comunicado no precisa fechas de disponibilidad ni detalles adicionales sobre el ensayo clínico en curso. La propuesta de utilizar un transposón en lugar de un virus modificado se presenta como una vía para reducir costos y ampliar las opciones terapéuticas en un tipo de cáncer que, en el país, registra miles de casos y defunciones cada año.

