Liderazgo femenino en equilibrio: el bienestar ya no es un beneficio, es una decisión de negocio

Liderazgo femenino en equilibrio: el bienestar ya no es un beneficio, es una decisión de negocio
Liderazgo femenino en equilibrio: el bienestar ya no es un beneficio, es una decisión de negocio

Durante años, el mundo empresarial relacionó el alto desempeño con jornadas extensas, disponibilidad permanente y la capacidad de trabajar bajo presión. Sin embargo, para Lulú Mangas, directora general de Grupo TOP, hablar de bienestar y liderazgo no significa trabajar menos, sino encontrar una forma personal y profesional de vivir en equilibrio, entendiendo que ese equilibrio se construye con disciplina, responsabilidad, pasión y congruencia.

La discusión dejó de ser exclusivamente personal para convertirse también en un tema empresarial. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), alrededor del 15% de los adultos en edad laboral vive con algún trastorno mental, mientras que la depresión y la ansiedad provocan cada año la pérdida de aproximadamente 12 mil millones de días de trabajo, con un costo cercano a US$1 billón en productividad a nivel global.

Pero para Lulú Mangas, detrás de las estadísticas existe una realidad mucho más personal: cada líder tiene que construir su propia fórmula de equilibrio. “Hablar de equilibrio es fácil; vivirlo es un proceso enorme. En mi caso trabajo prácticamente 24/7 porque me apasiona lo que hago, pero nunca espero que mi equipo tenga la misma relación con el trabajo. Lo que sí quiero transmitir es disciplina, compromiso, empatía y responsabilidad. Cada persona tomará lo que le funcione y construirá su propio equilibrio. Para lograrlo, primero hay que entender qué quieres y qué estás dispuesto a hacer para alcanzar tus objetivos”, explica.

Para la directora general de Grupo TOP, uno de los principales errores al hablar de bienestar profesional es pensar que existe una fórmula universal. Hay temporadas en las que el trabajo exige estar completamente enfocados y otras en las que es posible bajar el ritmo y dedicar más tiempo a la vida personal. “A veces trabajo full time y otras prácticamente no voy a la oficina. Para mí, el equilibrio no está en cumplir un horario determinado, sino en ser responsable de lo que haces, entender tus prioridades y ser congruente con la vida que quieres construir”, afirma.

Esta visión también implica asumir la responsabilidad sobre las decisiones y los errores. “Tenemos que ser responsables de nosotros mismos y de nuestros actos. No podemos culpar permanentemente a las circunstancias o al trabajo. Parte de tener una buena calidad de vida es empezar hoy a construir la vida que queremos tener.”

El bienestar también impacta el estado de resultados

El vínculo entre bienestar, compromiso y resultados empresariales es cada vez más evidente. Un análisis de Gallup, que reúne 736 estudios, 183,806 unidades de negocio y 3.35 millones de empleados en 90 países, encontró que las organizaciones con mayor nivel de engagement registran una diferencia de 23% en rentabilidad.

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