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sábado, 31 de octubre de 2026
energia

Hidroalas eléctricos: ¿valen su precio en puertos congestionados?

Un análisis detalla que los hidroalas eléctricos ahorran energía, pero su alto costo y limitado uso a alta velocidad los hace menos rentables en puertos congestionados.

Por AACam4 min de lectura0 comentarios
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Imagen ilustrativa
Imagen ilustrativa

Los hidroalas tienen un atractivo evidente: elevan el casco fuera del agua, reducen la resistencia y permiten desplazar pasajeros más rápido con menor consumo de energía. Sin embargo, su viabilidad económica depende en gran medida del tipo de operación. Un análisis reciente pone en duda que estos navíos justifiquen su precio en entornos portuarios congestionados.

El caso del piloto eléctrico en Amberes

En agosto de 2024, el operador de practicaje Brabo, en Amberes, encargó un buque piloto eléctrico con hidroalas, el Artemis EF-12. La embarcación combina propulsión eléctrica con foils sumergidos y controles activos. Artemis también ha demostrado maniobras de contacto con buques utilizando su plataforma de trabajo EF-12, mientras que el diseño EF-12 Pilot entró en pruebas de mar en 2026. Las ventajas de manejo son relevantes para el traslado de prácticos, incluso cuando el barco no opera a máxima velocidad.

La pregunta financiera es si un hidroala puede pasar suficiente tiempo de su vida útil aprovechando su diseño. Los barcos piloto de Amberes operan alrededor de esclusas, muelles, movimientos de buques y asignaciones cambiantes. Alcanzar una velocidad máxima alta tiene un valor limitado cuando la embarcación pasa gran parte del día maniobrando o navegando por vías fluviales restringidas.

Modelado de operación y costos

Para evaluar esa cuestión, se utilizó un modelo operativo en Python con asignaciones sintéticas y tres conjuntos hipotéticos de permisos de velocidad portuaria. Dependiendo de la disponibilidad de agua adecuada para alta velocidad, el EF-12 pasó cero, aproximadamente 6% o aproximadamente 13% de su tiempo en navegación sobre foils. Estos son escenarios modelados, no mediciones de las operaciones reales de Brabo ni de las autorizaciones de velocidad en Amberes.

La comparación financiera resultante no favoreció al hidroala. En el caso central, el costo descontado a quince años del EF-12 se estimó en aproximadamente 5.32 millones de euros, frente a 3.81 millones para un tender diésel convencional, una prima de alrededor del 40%. Ambas cifras incluyen la compra de nuevas embarcaciones, en lugar de comparar un hidroala nuevo con el costo marginal de mantener un barco diésel existente.

La propulsión eléctrica aún aportó beneficios energéticos sustanciales. El problema del hidroala fue que la menor energía comprada no compensó el costo de capital asumido ni la limitada oportunidad de operar en su régimen más eficiente. Sus controles activos y los posibles beneficios en calidad de marcha siguen siendo relevantes, pero la evidencia disponible no justificó asignarles un valor financiero.

Alternativas eléctricas sin hidroalas

También merece consideración otro enfoque eléctrico. La empresa noruega Moen Marin y Pascal Technologies han desarrollado una embarcación de personal eléctrica con cavidad de aire que reduce la resistencia del casco sin elevar la mayor parte del vessel por encima del agua. En la comparación exploratoria, tuvo un mejor desempeño financiero que el hidroala, aunque la nave existente fue diseñada para trabajo acuícola y requeriría una adaptación y certificación adecuadas antes de servir como tender de prácticos.

La lección es similar a la que se extrajo de la propuesta de ferry hidroala eléctrico entre Vancouver, la isla Bowen y Gibsons, donde troncos flotantes, condiciones costeras y demanda incierta de pasajeros dificultan la economía. Los hidroalas pueden ser máquinas excelentes, especialmente donde los trayectos sostenidos de alta velocidad y las condiciones marinas adecuadas permiten explotar sus ventajas. En puertos congestionados, su complejidad adicional y costo de capital necesitan una justificación mucho más sólida.

Implicaciones para operadores de flotas

Rutas diferentes, permisos de operación y precios de embarcaciones podrían producir resultados distintos. Para las decisiones de flotas comerciales, el punto de referencia relevante es el trabajo que la embarcación realmente completa y el costo total de proporcionar ese servicio. El análisis completo de TFIE Strategy Briefing examina siete rutas de embarcaciones y combustibles, desempeño modelado de despacho, carga, clima, costos de capital y sensibilidad a los precios del combustible. Las comparaciones detalladas muestran dónde las diferentes tecnologías se vuelven financieramente competitivas y qué necesitarían verificar los operadores antes de invertir.

En resumen, la propulsión eléctrica y los hidroalas ofrecen ventajas técnicas innegables, pero su adopción masiva dependerá de que los operadores encuentren rutas y condiciones donde el ahorro energético y la velocidad compensen la inversión inicial. Mientras tanto, alternativas como las cavidades de aire podrían ganar terreno en aplicaciones específicas.