Hartford, Connecticut — En un paso significativo hacia la sostenibilidad, el Senado de Connecticut aprobó el proyecto de ley S.B. 319, conocido como la Ley sobre el Uso de Sopladores de Hojas y Equipos Similares Alimentados por Baterías por parte del Estado y los Municipios. La medida, que ahora pasa a la Cámara de Representantes, busca eliminar gradualmente los sopladores de hojas a gasolina en propiedades estatales y municipales, reemplazándolos por alternativas eléctricas más limpias y silenciosas.
Una respuesta a la crisis de calidad del aire
La aprobación de esta ley responde a un problema crítico: la mala calidad del aire en Connecticut. Según la American Lung Association, la mitad de los condados del estado recibieron calificaciones reprobatorias en su último informe sobre calidad del aire. Los sopladores de hojas a gasolina son una fuente significativa de emisiones contaminantes, ya que sus motores de dos tiempos liberan altos niveles de monóxido de carbono, hidrocarburos y partículas finas.
Julianna Larue, organizadora del Sierra Club en Connecticut, declaró: “Con la mitad de los condados de Connecticut recibiendo calificaciones reprobatorias en calidad del aire y las comunidades enfrentando niveles insalubres de contaminación, esta legislación es un paso crucial para proteger la salud pública y el medio ambiente. Los sopladores de hojas a gasolina son innecesariamente ruidosos y contaminantes, y esta medida ayudará a reducir la contaminación del aire y acústica en nuestras comunidades”.
Detalles del proyecto de ley
El S.B. 319 establece que, a partir de 2027, todas las agencias estatales y municipios deberán utilizar únicamente equipos de jardinería alimentados por baterías, como sopladores de hojas, cortasetos y podadoras. La ley incluye exenciones para emergencias y situaciones donde no existan alternativas eléctricas viables. Además, se creará un fondo para ayudar a los municipios a cubrir los costos de transición.
Beneficios esperados
- Reducción de emisiones: Se estima que los sopladores eléctricos reducen las emisiones de gases de efecto invernadero hasta en un 90% en comparación con los modelos a gasolina.
- Menor contaminación acústica: Los sopladores eléctricos son significativamente más silenciosos, lo que mejora la calidad de vida en zonas residenciales.
- Ahorro a largo plazo: Aunque la inversión inicial es mayor, los costos operativos y de mantenimiento de los equipos eléctricos son menores.
Reacciones y próximos pasos
La medida ha recibido apoyo de organizaciones ambientales como el Sierra Club y la American Lung Association, así como de varios municipios que ya han comenzado a hacer la transición por su cuenta. Sin embargo, algunos contratistas de jardinería han expresado preocupación por el costo de reemplazar sus equipos. El proyecto de ley ahora se dirige a la Cámara de Representantes, donde se espera un debate similar.
Si se aprueba, Connecticut se uniría a otros estados como California y Nueva York, que ya han implementado restricciones similares a los equipos de jardinería a gasolina. La ley también podría sentar un precedente para que otros estados adopten medidas parecidas en la lucha contra la contaminación del aire.

