Dos empresas eléctricas de California han solicitado la cancelación de contratos de compra de energía a largo plazo con Ivanpah, una innovadora planta solar de torres que, desde su puesta en marcha en 2014, solo ha generado entre el 70 y el 80% de su producción anual proyectada. El proyecto, respaldado por Google, Pacific Gas & Electric y Southern California Edison, enfrenta ahora una batalla por su desmantelamiento.
El conflicto en Ivanpah
Ivanpah, ubicada en el desierto de Mojave, fue la primera planta solar de torres a escala comercial del mundo. Utiliza un campo de espejos (heliostatos) que concentran la luz solar en torres centrales para generar vapor y producir electricidad. Sin embargo, su rendimiento ha estado por debajo de lo esperado, lo que ha llevado a las empresas a buscar una salida de los contratos.
Propuesta de los expertos
Un grupo de expertos solares ha presentado una solución intermedia: convertir Ivanpah en una planta híbrida que combine almacenamiento térmico y fotovoltaico. Esto permitiría aumentar su eficiencia y flexibilidad, satisfaciendo tanto a las empresas eléctricas (que buscan reducir costos) como a los defensores de la energía renovable (que quieren preservar la inversión inicial).
Detalles de la propuesta
- Integrar un sistema de almacenamiento de energía térmica para extender la generación más allá de las horas de sol.
- Agregar paneles fotovoltaicos en terrenos adyacentes para complementar la producción.
- Modernizar los heliostatos con tecnología de seguimiento más precisa.
Según los expertos, esta modernización podría incrementar la generación anual a más del 90% de lo proyectado, haciendo viable el proyecto a largo plazo.
Implicaciones para la energía solar
El caso de Ivanpah es emblemático para la industria solar de concentración (CSP). Si se logra un acuerdo, podría sentar un precedente para otras plantas similares en el mundo. Además, demuestra la importancia de combinar tecnologías para mejorar la rentabilidad de las energías renovables.
Por ahora, las partes involucradas evalúan la propuesta. La decisión final podría definir el futuro de la energía solar de torre en Estados Unidos.

