Confianza empresarial en la economía nacional se desploma a 5.0, pese a mejor percepción del gobierno de Sheinbaum

Confianza empresarial en la economía nacional se desploma a 5.0, pese a mejor percepción del gobierno de Sheinbaum
Confianza empresarial en la economía nacional se desploma a 5.0, pese a mejor percepción del gobierno de Sheinbaum

La confianza de los principales directivos mexicanos en el desempeño de la economía nacional se desplomó en el último año, cayendo de un ya bajo 6.2 a un 5.0, según revela el más reciente Monitoreo de Percepciones Empresariales de la firma VESTIGA Consultores. Este pesimismo se refleja en el ánimo de inversión: apenas 3 de cada 10 empresarios consideran que el momento actual es propicio para invertir en México, una caída significativa desde el 47% que lo veía así en marzo de 2025.

Lo paradójico del panorama es que este deterioro ocurre en paralelo a una mejora en la percepción sobre la actitud del gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum hacia la inversión privada. El 54% de los encuestados considera que existe una actitud “mucho” o “moderadamente” mejor hacia la inversión, en comparación con la administración anterior de Andrés Manuel López Obrador. Solo un 11% la percibe peor. Sin embargo, este cambio de tono desde Los Pinos no ha sido suficiente para revertir el ánimo cauteloso del sector privado.

“Esta baja confianza se da en un contexto de mejora de la percepción sobre la actitud del actual gobierno hacia la inversión privada y justo estos factores positivos no alcanzan para apalancar una mayor confianza sobre el desempeño de la economía”, explicó Sergio Díaz, socio director de VESTIGA Consultores. La encuesta destaca una brecha constante en el ánimo empresarial: mientras la confianza en el desempeño interno de sus propias empresas se mantuvo relativamente estable (de 7.5 a 7.2), la fe en el mercado nacional y en el contexto para invertir se vino en picada.

Los frenos persistentes: incertidumbre, inseguridad y economía lenta

Los datos sugieren que los empresarios distinguen entre un mejor discurso gubernamental y una realidad económica y de seguridad que no mejora. Los principales frenos identificados por el sector privado siguen siendo la creciente incertidumbre jurídica, la inseguridad y una economía nacional percibida como ralentizada o paralizada. Estos factores de riesgo concretos pesan más que una actitud presidencial percibida como más abierta.

El monitoreo, que captura la percepción de tomadores de decisión clave en el país, pinta un escenario donde la confianza macroeconómica es frágil. La caída a un promedio de 5.0 en una escala de confianza subraya un escepticismo profundo sobre la dirección de la economía, incluso en los primeros compases del nuevo gobierno. El hecho de que el ánimo de inversión se haya contraído tan drásticamente, de casi la mitad a menos de un tercio de los empresarios, es una señal de alerta para la actividad económica futura.

Para los analistas, la desconexión entre una mejor percepción del gobierno y una peor de la economía indica que las empresas están esperando acciones y resultados concretos más allá de las señales políticas. La expectativa ahora está puesta en si las políticas de la administración de Sheinbaum podrán traducir esta apertura percibida en un entorno tangible que disipe la incertidumbre jurídica, combata la inseguridad y reactive el crecimiento, para así recuperar la confianza perdida y, sobre todo, la voluntad de invertir.

Imagen: Foto de Vitaly Gariev en Pexels

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.