Un nuevo informe de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), organismo que asesora a la ONU, advierte que casi todos los arrecifes de coral de aguas someras del planeta, incluida la Gran Barrera de Coral de Australia, enfrentan un alto riesgo de colapso ecosistémico antes de 2075 debido al calentamiento global. La evaluación, que abarca 127 regiones coralinas, señala que el 24% de los arrecifes ya está en peligro crítico, pero al sumar los impactos previstos del cambio climático la cifra se eleva al 96% en más de 80 países. El hallazgo es un llamado de atención urgente para México y América Latina, donde los arrecifes del Caribe y el Pacífico sostienen la pesca, el turismo y la protección costera de millones de personas.
Un diagnóstico alarmante
El informe, coordinado por la UICN, analizó el estado actual y las amenazas futuras de 127 regiones de arrecifes de coral. Los científicos consideraron un escenario de emisiones de gases de efecto invernadero de “nivel medio”, que provocaría un calentamiento global de aproximadamente 2.7 °C para finales de siglo respecto a los niveles preindustriales. Las políticas climáticas actuales apuntan a un aumento de alrededor de 2.6 °C, según otra evaluación. Bajo este panorama, la proporción de ecorregiones coralinas en peligro crítico pasaría del 24% actual al 96%.
La clasificación de “en peligro crítico” implica un riesgo extremadamente alto de colapso del ecosistema antes de 2075. La UICN considera que un arrecife colapsa cuando no puede mantenerse por sí mismo debido a la pérdida casi total o completa de los corales vivos que lo construyen. Cuatro regiones no contaron con datos suficientes para ser evaluadas, y se determinó que los arrecifes del oeste de Galápagos ya colapsaron.
El valor de los arrecifes: las selvas del mar
Los arrecifes de coral son conocidos como las selvas tropicales del mar. En ellos y a su alrededor habita una cuarta parte de todas las especies marinas conocidas. Además, sustentan a cientos de millones de personas al proporcionarles alimento, proteger las costas de la erosión y las tormentas, y sostener la industria turística. En México, los arrecifes del Caribe mexicano, como los de Cozumel, Banco Chinchorro y Sian Ka’an, son pilares económicos y ecológicos para comunidades costeras. En el Pacífico mexicano, los arrecifes de Huatulco y las islas Revillagigedo también enfrentan presiones similares.
La evaluación señala que la sobrepesca, la contaminación, el desarrollo costero y el calentamiento global ya han causado declines en estos ecosistemas durante los últimos 50 años, medidos por la pérdida de coral vivo y cambios en las poblaciones de peces. La situación es grave, pero los científicos insisten en que aún hay esperanza si se actúa con rapidez.
Un llamado de atención, no una sentencia
“El riesgo es real y muy preocupante”, afirmó el doctor Mishal Gudka, director de investigación de CORDIO (Degradación de Arrecifes de Coral en el Océano Índico) para África Oriental y líder científico de la evaluación. “Estamos a punto de perder uno de los ecosistemas más valiosos que tenemos, y sus impactos afectarán a millones de personas en todo el mundo”.
Gudka calificó los resultados como un “llamado de atención” y dijo que son “alarmantes, pero ciertamente no sin esperanza”. “Deben verse como una llamada a la acción, una señal de advertencia temprana antes de que ocurran los peores resultados”, agregó.
La doctora Grethel Aguilar, directora general de la UICN, subrayó: “No es demasiado tarde para darle a los arrecifes de coral la oportunidad de recuperarse, pero se requiere una acción decisiva para abordar el cambio climático y detener el calentamiento oceánico. Sabemos lo que se necesita: reducciones ambiciosas de emisiones, una protección y restauración más sólidas, y una inversión sostenida en ecosistemas costeros resilientes y en las comunidades que dependen de ellos”.
El caso de Australia y la advertencia global
En Australia, cuatro de las 17 regiones de arrecifes fueron clasificadas en peligro crítico, cinco en peligro y cinco más como vulnerables. Sin embargo, las 17 regiones, incluida la Gran Barrera de Coral, quedarían en peligro crítico una vez que se contabilizan los impactos esperados del cambio climático. El doctor Ben Fitzpatrick, del Instituto de Océanos de la Universidad de Australia Occidental, quien dirigió la evaluación australiana, dijo que incluso considerando la capacidad de algunos corales para adaptarse al agua más cálida, el aumento del calor “lo supera todo”.
“Los arrecifes son como pinturas de Picasso bajo el agua”, describió. “Tienen todos estos maravillosos habitantes en sus millones. Podrías pasar toda una vida tratando de entender cómo estas criaturas tan extrañas viven su día a día. Pensar que podríamos perder eso es devastador. Hay un solo mensaje: tenemos que dejar de quemar combustibles fósiles”.
Impactos ya observados
La evaluación no contabilizó completamente los impactos del cuarto evento global de blanqueamiento masivo de corales, ocurrido entre principios de 2023 y mediados de 2025, el más extendido registrado hasta ahora, según confirmó el programa Coral Reef Watch del gobierno de Estados Unidos. Ese evento global estuvo enmarcado por el peor blanqueamiento masivo registrado en los arrecifes del oeste de Australia, donde una ola de calor mató corales a lo largo de 1,500 kilómetros.
Las olas de calor marinas pueden hacer que los corales se separen de las algas simbióticas que les proporcionan color y nutrientes. Aunque no siempre es mortal, el blanqueamiento debilita a los corales y los hace más susceptibles a enfermedades. Este fenómeno ya se ha observado en el Caribe mexicano, donde eventos de blanqueamiento han afectado gravemente a especies como el coral cuerno de alce y el coral cerebro.
¿Qué se necesita para salvar los arrecifes?
Los expertos coinciden en que la supervivencia de los arrecifes depende de una combinación de acciones globales y locales. La UICN hace un llamado a:
- Reducciones ambiciosas y rápidas de las emisiones de gases de efecto invernadero, principalmente mediante la transición energética hacia fuentes renovables.
- Fortalecer la protección de áreas marinas protegidas y aplicar medidas efectivas de conservación.
- Impulsar esfuerzos de restauración de corales, como viveros y trasplantes, con inversión sostenida.
- Reducir la sobrepesca, la contaminación y el desarrollo costero insostenible.
- Apoyar a las comunidades costeras que dependen de los arrecifes, mediante alternativas económicas y educación ambiental.
En México, diversas iniciativas buscan restaurar corales en el Caribe, como el cultivo de corales en viveros y su posterior trasplante. Sin embargo, los expertos advierten que estas acciones locales no serán suficientes si no se frena el calentamiento global. La ventana de oportunidad se estrecha, pero la evaluación deja claro que aún es posible evitar el peor escenario si se actúa con determinación.
La advertencia de la UICN se suma a una serie de informes científicos que urgen a tomar medidas inmediatas. Para México y América Latina, la pérdida de los arrecifes no solo representaría un desastre ecológico, sino también un golpe económico y social para las comunidades que dependen de ellos. La pelota está en la cancha de los gobiernos, las empresas y la sociedad en su conjunto.

