En un entorno donde la inteligencia artificial, la digitalización y el acceso a la tecnología se han vuelto cada vez más accesibles, las ventajas competitivas tradicionales comienzan a perder fuerza. La verdadera diferencia entre las organizaciones ya no está únicamente en el producto o el precio, sino en la experiencia que son capaces de construir con sus clientes.
En este contexto, DEC México presentó un análisis que explica por qué la experiencia del cliente se ha consolidado como uno de los activos estratégicos con mayor impacto en el crecimiento empresarial, la rentabilidad y la reputación de las organizaciones.
Entre los hallazgos más relevantes del estudio destaca que el 86% de los consumidores está dispuesto a pagar más cuando recibe una experiencia extraordinaria. Además, las empresas que priorizan la experiencia del cliente incrementan sus ingresos hasta 10% más rápido que sus competidores. El análisis también señala que la experiencia dejó de ser responsabilidad exclusiva del área de servicio para convertirse en una decisión estratégica que involucra a toda la organización.
DEC México identifica seis cambios que están redefiniendo el liderazgo empresarial: desde el uso de la inteligencia artificial para crear experiencias más humanas hasta la medición de la confianza como un activo de negocio y el papel de la analítica para anticipar necesidades de los clientes.
El análisis de DEC México subraya que la experiencia del cliente se ha consolidado como uno de los activos estratégicos con mayor impacto en el crecimiento empresarial, la rentabilidad y la reputación de las organizaciones. La firma está en posibilidad de ofrecer entrevistas con David Arconada, presidente de DEC México, o Marta Santiago, directora general de DEC México, para conversar sobre cómo la experiencia del cliente está redefiniendo la competitividad empresarial y por qué será uno de los factores que marcarán a las organizaciones líderes hacia 2030.
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