Quinbrook Infrastructure Partners ha presentado ante la Ley de Protección del Medio Ambiente y Conservación de la Biodiversidad (EPBC Act) de Australia un proyecto de sistema de almacenamiento de energía en baterías (BESS) de 520 MW en el Territorio de la Capital Australiana (ACT). Este proyecto independiente busca fortalecer la infraestructura energética de la región y apoyar la transición hacia fuentes renovables.
Detalles del proyecto Flat Rock BESS
El proyecto, denominado Flat Rock BESS, se ubicará en una zona estratégica del ACT y tendrá una capacidad de 520 MW, lo que lo convierte en uno de los sistemas de almacenamiento más grandes de la región. La iniciativa de Quinbrook tiene como objetivo proporcionar servicios de red esenciales, como regulación de frecuencia y respaldo de energía, para integrar de manera eficiente la generación renovable variable, como la solar y la eólica.
Beneficios para la red eléctrica
El almacenamiento en baterías a gran escala es clave para la estabilidad de la red. El Flat Rock BESS podrá almacenar energía durante períodos de baja demanda y liberarla cuando sea necesario, reduciendo la dependencia de centrales de combustibles fósiles. Además, contribuirá a los objetivos de descarbonización del ACT, que busca alcanzar el 100% de electricidad renovable para 2025.
Contexto regulatorio y ambiental
La presentación ante la EPBC Act es un paso crucial para la evaluación de impacto ambiental del proyecto. Quinbrook deberá demostrar que el BESS cumple con los estándares ecológicos y de sostenibilidad exigidos por la legislación australiana. La empresa ha señalado su compromiso con prácticas de construcción responsables y la minimización de la huella ambiental.
Implicaciones para el sector energético
Este proyecto refleja la creciente tendencia de inversión en almacenamiento de energía a gran escala en Australia. Según expertos, iniciativas como Flat Rock BESS son fundamentales para modernizar la red y garantizar un suministro confiable de energía limpia. La aprobación del proyecto podría sentar un precedente para futuros desarrollos en la región.
Próximos pasos
Ahora, el proyecto entrará en un período de revisión por parte de las autoridades ambientales. Se espera que la decisión final se tome en los próximos meses, tras consultas públicas y estudios técnicos. De recibir luz verde, la construcción podría comenzar en 2025, con una puesta en operación estimada para 2027.

