En las profundidades del océano, bajo volcanes submarinos, la Tierra podría estar operando una auténtica “cocina de oro”. Un equipo de investigadores ha descubierto que, en ciertas zonas de subducción, el manto terrestre se funde repetidamente, concentrando el metal precioso en el magma ascendente. El hallazgo, publicado en una revista científica de prestigio, arroja luz sobre cómo se forman los depósitos de oro y podría tener implicaciones para la exploración minera futura.
El proceso detrás de la concentración de oro
Analizando vidrio volcánico del arco de islas Kermadec, al norte de Nueva Zelanda, los científicos observaron que el manto rico en agua se derrite en múltiples ocasiones bajo las zonas de subducción. Este proceso gradual va concentrando el oro en el magma que asciende. La clave está en que la fusión intensa descompone los minerales ricos en azufre que normalmente atrapan el oro, liberando el metal hacia el fundido.
¿Por qué es importante este descubrimiento?
Comprender este mecanismo natural no solo explica la formación de algunos de los yacimientos de oro más ricos del planeta, sino que también podría guiar a los geólogos en la búsqueda de nuevos depósitos. Además, el estudio refuerza la idea de que los procesos geológicos profundos son fundamentales para la concentración de recursos valiosos.
Implicaciones para la ciencia y la industria
El hallazgo abre nuevas preguntas sobre la dinámica del manto terrestre y la distribución de elementos. Para la industria minera, conocer las condiciones exactas que favorecen la acumulación de oro podría optimizar las prospecciones, reduciendo costos y el impacto ambiental. Sin embargo, los investigadores advierten que aún queda mucho por explorar en las profundidades oceánicas.
- El oro se concentra mediante fusiones repetidas del manto.
- Los minerales de azufre actúan como trampa que se rompe con la fusión intensa.
- El arco de Kermadec es una zona clave para estudiar este proceso.
Próximos pasos en la investigación
El equipo planea realizar más análisis en otras zonas de subducción para confirmar si el mecanismo es universal. También esperan colaborar con expertos en modelado geoquímico para simular el proceso a escalas de tiempo geológico.

