La bruma que cubre el sudeste asiático desde hace semanas podría costar a Singapur entre 3,200 y 3,900 millones de dólares singapurenses (entre 2,500 y 3,100 millones de dólares estadounidenses), según cálculos de Eco-Business basados en una evaluación preliminar del economista Euston Quah. La cifra duplicaría la pérdida de 1,830 millones de dólares singapurenses (1,300 millones de dólares) registrada en 2015, el episodio más costoso hasta ahora. La noticia adquiere relevancia para México y América Latina porque muestra los altos costos económicos de la contaminación transfronteriza y la dificultad de hacer pagar a los responsables, un desafío que también enfrentan países de la región.
Singapur identifica a siete empresas por los incendios
La ministra de Sostenibilidad y Medio Ambiente de Singapur, Grace Fu, anunció el viernes que la Agencia Nacional de Medio Ambiente (NEA) ha identificado a siete empresas después de rastrear incendios en sus tierras concesionadas hasta el humo que pudo haber llegado a Singapur. La NEA emitió avisos de medidas preventivas en virtud de la Ley de Contaminación Transfronteriza por Bruma a las siguientes compañías:
- Bumi Andalas Permai
- Bumi Mekar Hijau
- Paramitra Mulia Langgeng
- Sumatera Alam Anugerah
- SBA Wood Industries
- Hutan Lestari Raya
- Bangkanesia
Los avisos exigen que las empresas desplieguen personal para combatir incendios, se abstengan de quemar en esas tierras y presenten planes de acción para extinguir los fuegos y prevenir su recurrencia.
El costo económico de la bruma
Euston Quah, profesor de Economía en la Universidad Tecnológica de Nanyang (NTU), ha estimado el costo de la bruma para Singapur desde la crisis de 1997. En 2015, junto con sus colegas Chia Wai-Mun y Tan Tsiat-Siong, calculó que la bruma de ese año costó 1,830 millones de dólares singapurenses. Para 2026, su evaluación preliminar sugiere que el daño ya superó el de 2015 en el mismo período. Quah atribuye el mayor costo a varios factores:
- La economía ha crecido, por lo que la productividad perdida cuesta más.
- Más personas viven en Singapur y el tratamiento médico es más caro.
- Más turistas visitan el país, por lo que más pueden dejar de ir.
- Los singapurenses pasan más tiempo al aire libre, actividad que la bruma limita.
En Malasia, el costo diario de la bruma se estima entre 20 y 50 millones de ringgits (entre 4.9 y 12.3 millones de dólares). Las escuelas en Johor, Melaka, Negeri Sembilan y Putrajaya han cerrado.
La ley de Singapur: multas máximas y casos sin resolver
Más de una década después de que Singapur aprobara la Ley de Contaminación Transfronteriza por Bruma, ninguna empresa ha sido multada o demandada bajo esta normativa. La ley se invocó por última vez en 2015, cuando la NEA emitió avisos legales a seis empresas indonesias; dos investigaciones se cerraron en 2017 y cuatro siguen abiertas.
La multa máxima es de 2 millones de dólares singapurenses (1.57 millones de dólares), una cifra que representa menos de una milésima parte de lo que podría costar la bruma este año. Además, cualquier persona en Singapur que sufra daños o pérdidas económicas puede demandar sin límite de daños.
Alan Tan, profesor de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Singapur, señala que Singapur no puede investigar y probar los hechos sin la cooperación directa de las autoridades indonesias. Además, desde septiembre, el Ministerio de Medio Ambiente de Indonesia restringió el acceso a su plataforma de mapas Sigap, y extraer datos sin aprobación escrita conlleva penas de hasta nueve años de prisión.
Impacto regional y esfuerzos internacionales
En Indonesia, los incendios han sido costosos. El Banco Mundial estimó el costo de los incendios de 2015 en 16,100 millones de dólares, aproximadamente el 2% del PIB. Los incendios de 2019 costaron al menos 5,200 millones de dólares adicionales. Los tribunales indonesios han ordenado a empresas pagar más de 21 billones de rupias (1,300 millones de dólares) en sanciones desde 2015, pero casi nada se ha recaudado.
La Mesa Redonda sobre Aceite de Palma Sostenible (RSPO) puede suspender o expulsar a miembros si su Panel de Quejas independiente falla en su contra. La certificación prohíbe el uso del fuego para preparar tierras. Joseph D’Cruz, director ejecutivo de la RSPO, afirma que perder la certificación tiene un costo comercial real, ya que el volumen no puede venderse como certificado. Sin embargo, compensar a terceros por pérdidas económicas es competencia de la ley nacional y los tribunales.
El Acuerdo de la ASEAN sobre la Contaminación Transfronteriza por Bruma exige que las disputas se resuelvan amistosamente mediante consulta o negociación. Singapur ha sido la mayor fuente de inversión extranjera en Indonesia durante más de una década, representando alrededor del 30% en 2025. Esta relación económica podría dificultar acciones legales más contundentes.
¿Quién paga las pérdidas?
La pregunta central sigue sin respuesta. Para las siete empresas notificadas, el desafío es si Singapur podrá ir más allá de lo logrado en 2015. Algunas empresas podrían estar fuera de su alcance. Alan Tan advierte que si una acusación falla por falta de pruebas, “podría indicar que la ley es inútil”. Mientras tanto, los costos se acumulan y los afectados en Singapur, Malasia e Indonesia esperan justicia.

