La sequía y el calor récord de este verano han obligado a una liga de fútbol a retrasar el inicio de su temporada porque las canchas, ‘duras como roca’, representan un peligro para los jugadores. La temporada 2026/27 de la Liga Anglian Combination, que agrupa a 85 equipos amateurs en Norfolk y Suffolk, estaba programada para comenzar el próximo fin de semana, pero se ha pospuesto hasta finales de agosto.
Condiciones extremas
Las condiciones de sequía han dejado los terrenos de juego excesivamente duros, lo que aumenta el riesgo de lesiones. Según los responsables de la liga, la seguridad de los jugadores es la prioridad, y no se puede garantizar un juego seguro en superficies tan duras. Esta situación refleja el impacto del cambio climático en el deporte, un fenómeno que afecta a ligas de todo el mundo.
Impacto en los equipos
Los equipos han mostrado su comprensión ante la medida, aunque algunos han expresado su preocupación por el calendario. Un portavoz de la liga declaró: ‘Es una decisión difícil, pero necesaria. Esperamos que las condiciones mejoren para finales de agosto’. Mientras tanto, los clubes buscan alternativas para mantener a sus jugadores en forma, como entrenamientos en interiores o en superficies sintéticas.
Una tendencia preocupante
Este no es un caso aislado. En los últimos años, varias ligas de fútbol base en el Reino Unido han tenido que adaptarse a condiciones climáticas extremas, desde olas de calor hasta inundaciones. Los expertos señalan que el cambio climático está alterando los calendarios deportivos y obligando a las organizaciones a replantear sus planes.
La Liga Anglian Combination espera que, para finales de agosto, las temperaturas se moderen y las canchas recuperen condiciones seguras. Mientras tanto, los aficionados tendrán que esperar un poco más para ver a sus equipos en acción.

