La industria de atracciones en México se consolida como la más importante de América Latina y el Caribe, con un impacto económico de 11.3 mil millones de dólares, equivalentes al 33% de toda la actividad del sector en la región, según el más reciente Estudio de Impacto Económico de IAAPA para América Latina y el Caribe.
De acuerdo con el informe, compartido por la Asociación Global para la Industria de Atracciones (IAAPA), las 2,293 atracciones identificadas en el país recibieron 89 millones de visitantes, lo que representa el 22% del total de visitas registradas en toda la región. Este volumen posiciona a México como el primer mercado de atracciones en América Latina, por encima de Brasil, Argentina, Chile y Perú.
El estudio también revela que el sector sostiene cerca de 272,600 empleos directos, indirectos e inducidos en el país, consolidándose como un importante motor del turismo, la economía y el empleo en México.
“La industria de atracciones en México desempeña un papel clave en la consolidación de destinos turísticos de alcance local, nacional e internacional. Gracias a la diversidad de su oferta, las atracciones impulsan la llegada de visitantes, fomentan estadías más largas y promueven un mayor consumo en sectores como la hotelería, la gastronomía, el transporte y los servicios. Su impacto trasciende la experiencia recreativa, al actuar como un motor que fortalece la actividad turística y contribuye al desarrollo económico y social del país”, señaló Paulina Reyes, Vicepresidente y Directora Ejecutiva de IAAPA América Latina y Caribe.
El perfil del sector también rompe con ciertos supuestos. Más allá de los parques temáticos y acuáticos, se aprecia una amplia oferta de centros de entretenimiento, que suman 660 establecimientos, seguidos por los zoológicos y acuarios, así como por las atracciones históricas y culturales. Además, destacan las experiencias vinculadas con la naturaleza, la aventura y los paisajes escénicos.
Con estos resultados, México se consolida como el mayor mercado de la industria de atracciones en América Latina y el Caribe, concentrando una tercera parte de toda la actividad económica generada por la industria en la región, respaldada por una sólida actividad turística y por el interés creciente de los consumidores en el entretenimiento y las experiencias en vivo.

