En la capital comercial de Sri Lanka, Colombo, la mayoría de los residentes urbanos de bajos ingresos dependen del agua entubada para satisfacer sus necesidades diarias. Sin embargo, la calidad de este recurso vital se ha deteriorado significativamente, poniendo en riesgo la salud de las comunidades más vulnerables.
Un problema creciente
Según un informe reciente del Instituto de Investigación de Agua de Sri Lanka, más del 60% de las muestras de agua tomadas en barrios marginales de Colombo no cumplen con los estándares de potabilidad establecidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Los contaminantes incluyen altos niveles de bacterias coliformes, metales pesados como plomo y cadmio, y residuos industriales.
Principales contaminantes identificados
- Bacterias coliformes: presentes en el 45% de las muestras, indican contaminación fecal.
- Metales pesados: plomo y cadmio en concentraciones superiores a los límites permitidos, provenientes de industrias cercanas.
- Residuos orgánicos: altos niveles de demanda bioquímica de oxígeno (DBO), que favorecen la proliferación de patógenos.
Impacto en la salud pública
Las enfermedades transmitidas por el agua, como el cólera, la fiebre tifoidea y la hepatitis A, han aumentado en un 30% en los últimos cinco años en las zonas afectadas. Los niños y los ancianos son los más vulnerables, con tasas de mortalidad infantil que duplican el promedio nacional.
Testimonios de la comunidad
“Todos los días tenemos que hervir el agua antes de beberla, pero a veces ni así es segura”, comenta Priya Fernando, residente del barrio de Modara. “Mis hijos han enfermado varias veces de diarrea, y los médicos nos dicen que es por el agua contaminada”.
Respuesta gubernamental
El Ministerio de Agua y Alcantarillado ha anunciado un plan de emergencia para mejorar el tratamiento del agua en las plantas potabilizadoras que abastecen a Colombo. Sin embargo, los expertos señalan que la corrupción y la falta de mantenimiento de la infraestructura han retrasado las soluciones efectivas.
Posibles soluciones
- Inversión en infraestructura: modernizar las plantas de tratamiento y reemplazar las tuberías obsoletas.
- Monitoreo constante: implementar sistemas de vigilancia de la calidad del agua en tiempo real.
- Educación comunitaria: capacitar a los residentes sobre métodos de purificación caseros y hábitos de higiene.
El papel de la tecnología
Startups locales están desarrollando sensores de bajo costo para detectar contaminantes en el agua en tiempo real. Estas innovaciones podrían empoderar a las comunidades para exigir agua limpia y presionar a las autoridades.
Conclusión
La crisis del agua en Colombo es un recordatorio de que el acceso a agua potable sigue siendo un privilegio para muchos. Es urgente que el gobierno, el sector privado y la sociedad civil trabajen juntos para garantizar este derecho básico.

