La misión BepiColombo, un esfuerzo conjunto de la Agencia Espacial Europea (ESA) y la Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial (JAXA), está a punto de alcanzar su destino final: Mercurio, el planeta más pequeño y cercano al Sol. Después de un viaje de casi ocho años, la nave se prepara para entrar en órbita y comenzar una fase de exploración sin precedentes. Entre los instrumentos más esperados se encuentra el altímetro láser BELA (BepiColombo Laser Altimeter), que ya está listo para cartografiar con precisión la superficie del planeta.
Un viaje de casi una década
Lanzada el 20 de octubre de 2018, la misión BepiColombo ha recorrido una trayectoria compleja que incluyó múltiples sobrevuelos planetarios y el uso de propulsión solar-eléctrica para ajustar su rumbo. Estos sobrevuelos, cuidadosamente planificados, le permitieron ganar la velocidad y dirección necesarias para insertarse en la órbita de Mercurio. Ahora, la nave se encuentra en la etapa final de su aproximación y se espera que comience su misión científica principal en los próximos meses.
El altímetro láser BELA: ojos precisos sobre Mercurio
El instrumento BELA es un altímetro láser diseñado para medir la topografía de Mercurio con una precisión sin precedentes. Emitirá pulsos láser hacia la superficie y medirá el tiempo que tardan en regresar, lo que permitirá construir un mapa detallado del relieve planetario. Esta información es crucial para entender la geología, la evolución y los procesos internos de Mercurio.
¿Cómo funciona un altímetro láser?
Un altímetro láser funciona de manera similar a un radar, pero utiliza luz en lugar de ondas de radio. Al enviar pulsos láser y medir el tiempo de vuelo, se puede calcular la distancia entre la nave y la superficie. La precisión de BELA es tal que podrá detectar variaciones de apenas unos metros en la topografía, lo que ayudará a identificar cráteres, montañas, llanuras y otras características geológicas.
Objetivos científicos de la misión BepiColombo
La misión BepiColombo tiene como objetivo principal estudiar la composición, la estructura interna y el campo magnético de Mercurio. Además, buscará entender por qué el planeta tiene un núcleo tan grande en relación con su tamaño, y cómo interactúa su superficie con el viento solar. Los datos de BELA se combinarán con los de otros instrumentos para obtener una visión integral del planeta.
- Topografía y geología: BELA proporcionará mapas de alta resolución que revelarán la historia geológica de Mercurio.
- Campo gravitatorio: Las mediciones de la órbita ayudarán a determinar la distribución de masa en el interior.
- Exosfera: Se estudiarán los gases que escapan de la superficie y su interacción con el viento solar.
- Campo magnético: Se analizará su origen y dinámica.
Importancia de la exploración de Mercurio
Mercurio es un planeta extremo: sus temperaturas oscilan entre los 430 °C durante el día y los -180 °C durante la noche. A pesar de estar tan cerca del Sol, tiene hielo en los polos, en cráteres permanentemente sombreados. Entender estos contrastes ayudará a los científicos a comprender mejor la formación y evolución de los planetas rocosos, incluida la Tierra.
Además, Mercurio ofrece un laboratorio natural para probar teorías sobre la relatividad general y la dinámica orbital. La misión BepiColombo, con su conjunto de instrumentos, entre ellos BELA, proporcionará datos clave para estas investigaciones.
Próximos pasos y expectativas
Una vez en órbita, la nave se dividirá en dos módulos: el Orbitador Planetario de Mercurio (MPO) de la ESA y el Orbitador Magnetosférico de Mercurio (MMO) de JAXA. BELA viaja a bordo del MPO. Se espera que la misión científica comience en 2026 y dure al menos un año, con posibilidad de extensión.
Los científicos están ansiosos por recibir los primeros datos de BELA, que prometen revolucionar nuestro conocimiento de Mercurio. Con cada sobrevuelo y cada medición, la misión BepiColombo se acerca a develar los secretos del planeta más interno del sistema solar.

