Un video submarino captado frente a la costa de Gold Coast, Australia, mostró a una ballena jorobada adulta nadando junto a una cría recién nacida que yacía inmóvil en el fondo marino. El hallazgo, ocurrido en julio pasado, ha despertado un intenso debate entre científicos sobre si los cetáceos experimentan duelo o si, por el contrario, se trata de una conducta instintiva de cuidado maternal.
Un encuentro trágico en aguas australianas
La escena, registrada a solo un kilómetro de la costa, muestra a la ballena adulta permaneciendo cerca del cuerpo sin vida de su cría. Según los investigadores, la cría era un recién nacido que no sobrevivió, posiblemente debido a complicaciones en el parto o a causas naturales. La filmación, obtenida mediante cámaras submarinas, ha sido calificada como un registro raro y valioso para el estudio del comportamiento de los mamíferos marinos.
El avistamiento ocurrió durante la temporada de migración de las ballenas jorobadas, que cada año recorren las aguas australianas. La costa de Gold Coast es un punto conocido para la observación de estos animales, pero captar una interacción tan íntima y dolorosa es poco común.
¿Qué nos dice la ciencia sobre el duelo en animales?
La pregunta de si los animales sienten duelo no es nueva. Durante décadas, etólogos y biólogos han documentado comportamientos que sugieren una respuesta emocional ante la muerte de un congénere. En el caso de los cetáceos, se han observado conductas como empujar el cuerpo sin vida, mantenerlo a flote o permanecer cerca de él durante horas o incluso días.
Sin embargo, la interpretación de estos actos es compleja. Como señalan los expertos, comportamientos similares pueden deberse a varias razones:
- Duelo: Una respuesta emocional ante la pérdida, similar a la que experimentan los humanos.
- Apego maternal: Un vínculo biológico que impulsa a la madre a no abandonar a su cría.
- Confusión: La incapacidad de comprender que la cría ha muerto, lo que lleva a intentos de reanimarla.
- Cuidado instintivo: Un comportamiento programado para proteger a la descendencia, incluso después de la muerte.
El video de Gold Coast se suma a una serie de observaciones similares en otras especies de ballenas y delfines. En 2018, por ejemplo, una orca fue vista cargando el cuerpo de su cría muerta durante 17 días en el océano Pacífico, un caso que conmovió al mundo y reavivó el debate.
El comportamiento de la ballena jorobada: ¿instinto o emoción?
La ballena jorobada (Megaptera novaeangliae) es conocida por su complejidad social y sus largas migraciones. Las madres invierten una gran cantidad de energía en el cuidado de sus crías, que dependen de ellas durante el primer año de vida. Este vínculo tan fuerte podría explicar por qué una madre permanece junto a su cría muerta.
No obstante, los científicos advierten que no debemos antropomorfizar. Es decir, no podemos atribuir emociones humanas a los animales sin evidencia sólida. La doctora Olaf Meynecke, investigadora de la Universidad Griffith y autora del análisis, señala que “los comportamientos que observamos podrían representar duelo, pero también podrían reflejar apego maternal, confusión o cuidado instintivo”.
Para determinar si existe una verdadera experiencia emocional, los investigadores recurren a estudios comparativos, observaciones a largo plazo y análisis hormonales. Hasta ahora, la evidencia es sugestiva pero no concluyente.
Implicaciones para la conservación y la ética
Más allá del debate científico, este tipo de avistamientos tiene implicaciones para la conservación. Si las ballenas experimentan algún tipo de sufrimiento emocional, las políticas de protección deberían considerar no solo la supervivencia física, sino también el bienestar psicológico de estos animales.
Además, la filmación destaca la importancia de las cámaras submarinas y la tecnología de monitoreo para estudiar la vida marina sin interferir. La observación no invasiva permite documentar comportamientos naturales que de otra forma pasarían desapercibidos.
Otros casos documentados de posible duelo en cetáceos
Este no es un incidente aislado. A lo largo de los años, se han registrado numerosos casos que sugieren una respuesta ante la muerte:
- Orcas: La ya mencionada orca que cargó a su cría muerta durante más de dos semanas.
- Delfines: Grupos que rodean y empujan a un compañero fallecido, incluso después de que ha dejado de respirar.
- Ballenas francas: Madres que han sido vistas junto a crías muertas durante días.
- Cachalotes: Casos de individuos que permanecen cerca de un cadáver, aparentemente en vigilia.
Estos comportamientos, aunque conmovedores, aún no permiten afirmar con certeza que exista un duelo consciente. La ciencia continúa explorando los límites de la cognición y la emoción animal.
¿Qué sigue para la investigación?
El equipo de Meynecke planea seguir analizando el video y recopilar más datos sobre el comportamiento de las ballenas jorobadas en la región. También esperan colaborar con otros grupos de investigación para comparar notas y desarrollar métodos más rigurosos de interpretación.
Mientras tanto, el público puede contribuir reportando avistamientos a través de plataformas de ciencia ciudadana. Cada observación, por pequeña que parezca, ayuda a construir un panorama más completo de la vida emocional de estos gigantes del océano.

