En las contaminadas aguas de la Marina Palamós, en la Costa Brava española, el biólogo de esponjas Manuel Maldonado notó algo inusual el mes pasado: estrellas de mar rojas habían comenzado a asentarse en la zona.
Casi dos años antes, el científico del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) de España y sus colegas habían comenzado a trasplantar esponjas marinas al puerto para estudiar si podían sobrevivir en sus aguas contaminadas. Los resultados, publicados en la revista Frontiers in Marine Science, sugieren que estas humildes criaturas podrían ser una solución natural y efectiva para limpiar puertos en todo el mundo.
¿Qué son las esponjas de mar y por qué son importantes?
Las esponjas de mar son animales filtradores que se alimentan de partículas orgánicas y microorganismos presentes en el agua. Su capacidad para bombear grandes volúmenes de agua y retener contaminantes las convierte en candidatas ideales para la biorremediación, un proceso que utiliza organismos vivos para degradar o eliminar contaminantes del medio ambiente.
La esponja de hígado de pollo (Chondrosia reniformis), como su nombre indica, tiene una apariencia similar a este órgano y es común en el Mediterráneo. Los investigadores eligieron esta especie por su resistencia y capacidad de filtración.
El experimento en la Costa Brava
El equipo de Maldonado trasplantó esponjas de hígado de pollo a la Marina Palamós, un puerto deportivo con altos niveles de metales pesados, hidrocarburos y otros contaminantes provenientes de la actividad náutica y los desechos urbanos. Durante casi dos años, monitorearon la salud de las esponjas y su capacidad para acumular toxinas.
Los resultados fueron notables: las esponjas no solo sobrevivieron, sino que también mostraron una alta eficiencia en la absorción de contaminantes, incluidos metales como el cobre, el zinc y el plomo. Además, la presencia de estrellas de mar rojas, que son sensibles a la contaminación, indicó una mejora en la calidad del agua.
Implicaciones para la limpieza de puertos a nivel mundial
Este estudio pionero sugiere que las esponjas marinas podrían ser utilizadas como ‘biorreactores naturales’ en puertos y zonas costeras contaminadas. A diferencia de los métodos mecánicos o químicos, que pueden ser costosos y generar residuos secundarios, las esponjas ofrecen una alternativa sostenible y de bajo mantenimiento.
Sin embargo, los científicos advierten que se necesita más investigación para escalar el método y evaluar su viabilidad en diferentes condiciones ambientales. También es crucial garantizar que las esponjas no liberen los contaminantes acumulados al ser retiradas o cuando mueren.
Beneficios potenciales
- Sostenibilidad: Utiliza organismos naturales sin productos químicos.
- Bajo costo: Una vez establecidas, las esponjas requieren poco mantenimiento.
- Mejora de la biodiversidad: La limpieza del agua favorece la vida marina.
Desafíos a superar
- Escalabilidad: Es necesario probar en puertos más grandes y con diferentes tipos de contaminación.
- Gestión de residuos: Las esponjas contaminadas deben ser tratadas adecuadamente al final de su vida útil.
- Impacto ecológico: Introducir especies no nativas podría tener efectos no deseados.
Un futuro esperanzador para la biorremediación marina
Este experimento en la Costa Brava es un paso adelante en el uso de esponjas marinas como herramienta de limpieza ambiental. Aunque aún queda trabajo por hacer, la naturaleza nos ofrece soluciones sorprendentes que podrían complementar las tecnologías actuales.
La próxima vez que veas una esponja de mar, recuerda que podría ser una aliada clave en la lucha contra la contaminación de nuestros océanos y puertos.

