Chile se consolida como líder en energías renovables en América Latina con el avance de dos importantes proyectos de almacenamiento de energía. La empresa energética Engie ha puesto en marcha un sistema de almacenamiento de energía en baterías (BESS) con una capacidad de 251 MW, mientras que la desarrolladora Grenergy ha concretado la venta de la cuarta fase de su complejo solar con almacenamiento en el desierto de Atacama. Ambos proyectos subrayan la creciente importancia del almacenamiento para garantizar la estabilidad de la red y maximizar el uso de fuentes limpias.
Engie inicia operación de BESS de 251 MW en Chile
Engie, la compañía energética de origen francés, ha comenzado a operar un sistema de almacenamiento de energía en baterías (BESS) en Chile, con una capacidad total de 251 megavatios (MW). Este proyecto, ubicado en la región de Antofagasta, forma parte de la estrategia de la compañía para apoyar la integración de energías renovables en el sistema eléctrico chileno. El BESS permitirá almacenar el excedente de generación solar y eólica, y liberarlo cuando la demanda sea alta o cuando las condiciones climáticas no favorezcan la generación renovable.
Detalles técnicos y ubicación
El sistema de baterías de Engie se compone de múltiples unidades de almacenamiento que en conjunto suman 251 MW de potencia y una capacidad energética de 1.004 MWh. Está conectado a la subestación Coya, en la comuna de María Elena, y opera en conjunto con la planta solar fotovoltaica Coya, de 180 MWp. Esta hibridación permite optimizar el uso de la infraestructura de transmisión y mejorar la eficiencia del suministro.
Según declaraciones de la compañía, este proyecto contribuirá a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en aproximadamente 70.000 toneladas de CO2 al año, lo que equivale a sacar de circulación a más de 15.000 automóviles.
Grenergy vende la cuarta fase de su complejo Oasis de Atacama
Por otro lado, la empresa española Grenergy ha anunciado la venta de la cuarta fase de su complejo Oasis de Atacama, un proyecto que combina generación solar fotovoltaica y almacenamiento de energía en baterías. El comprador es la compañía chilena Empresa Nacional de Electricidad (Endesa), filial de la italiana Enel. La transacción incluye una planta solar de 269 MWp y un sistema de almacenamiento de 1.100 MWh, lo que convierte a esta fase en una de las más grandes de su tipo en la región.
Impacto en el mercado energético
Esta venta es parte de la estrategia de Grenergy de rotar activos para financiar su crecimiento. Con esta operación, la compañía ha asegurado ingresos que le permitirán seguir desarrollando otros proyectos en Chile y en otros mercados. Para Endesa, la adquisición refuerza su cartera de generación renovable y su compromiso con la transición energética.
El complejo Oasis de Atacama, cuando esté completamente operativo, contará con una capacidad de generación solar de 1,6 GWp y un almacenamiento total de 4,1 GWh, lo que lo posiciona como uno de los mayores proyectos de energía solar con almacenamiento del mundo.
El papel del almacenamiento en la transición energética de Chile
Chile ha fijado metas ambiciosas para descarbonizar su matriz energética. Para 2030, el país espera que el 70% de su electricidad provenga de fuentes renovables, y para 2050, la meta es alcanzar la neutralidad de carbono. El almacenamiento de energía es un pilar fundamental para lograr estos objetivos, ya que permite gestionar la intermitencia de la generación solar y eólica.
Según la Asociación Chilena de Energía Solar (ACESOL), los proyectos de almacenamiento en baterías en el país sumarán más de 2 GW de capacidad instalada para 2026, lo que representa una inversión superior a los 2.000 millones de dólares. Estos desarrollos no solo mejoran la confiabilidad del sistema, sino que también crean empleo y fomentan el desarrollo tecnológico local.
Beneficios para la comunidad y el medio ambiente
La implementación de estos proyectos trae consigo múltiples beneficios. En primer lugar, reducen la dependencia de combustibles fósiles, lo que disminuye las emisiones de CO2 y mejora la calidad del aire. Además, los sistemas de almacenamiento ayudan a evitar vertimientos de energía renovable, es decir, cuando la generación supera la demanda y se debe desperdiciar.
En el ámbito social, ambos proyectos han considerado programas de relacionamiento comunitario, incluyendo capacitación laboral para la operación y mantenimiento de las instalaciones, así como el apoyo a iniciativas locales de desarrollo sostenible.
Perspectivas futuras
La combinación de energía solar y almacenamiento es una tendencia global que está ganando terreno. En Chile, el desierto de Atacama ofrece una de las radiaciones solares más altas del planeta, lo que convierte a la región en un lugar ideal para este tipo de proyectos. Con el respaldo de políticas públicas favorables y la participación activa de empresas internacionales, el país andino se perfila como un hub de energías limpias.
Engie y Grenergy, con sus respectivos avances, demuestran que la transición energética no solo es posible, sino rentable. Se espera que en los próximos años se anuncien más proyectos de esta naturaleza, lo que consolidará a Chile como un referente en el uso de baterías a gran escala.

