Granjas australianas recurren a la energía renovable para sobrevivir a la sequía

Imagen ilustrativa
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En la región de Nueva Inglaterra, en el norte de Nueva Gales del Sur, Australia, una sequía implacable está llevando a los agricultores a replantearse su futuro. La familia Sutherland, agricultores de sexta generación cerca de Uralla, es una de ellas. En 2019, una sequía extrema convirtió sus tierras en un polvorín y gastaron un millón de dólares en alimentar a su ganado. Hugh Sutherland recuerda con dolor cómo el ganado peleaba por la comida y las ovejas se rompían las patas en su desesperación. Ahora, ven en la energía renovable una tabla de salvación.

Una apuesta por la energía solar y eólica

La familia Sutherland ha decidido destinar la mitad de su propiedad de 1,357 hectáreas a la expansión de la planta solar New England Solar, operada por Acen Energy. Además, albergarán parte de la línea de transmisión eléctrica que conectará la Zona de Energía Renovable de Nueva Inglaterra (REZ, por sus siglas en inglés) con la red existente. El gobierno de Nueva Gales del Sur les pagará anualmente por el uso de su tierra para la infraestructura, un ingreso que les ayudará a capear las fluctuaciones climáticas y a invertir en su granja.

Hugh Sutherland, de 61 años, afirma que la deuda ha sido una carga constante y que las energías renovables representan un impulso productivo para su negocio. Su hijo Charlie, de 31 años, podría heredar una propiedad próspera si los planes de expansión se concretan.

La incertidumbre política

Sin embargo, la decisión del gobierno de coalición de Nueva Gales del Sur de degradar la REZ y retirar el apoyo a la nueva línea de transmisión ha generado incertidumbre. Hugh Cordingley, un agricultor vecino de Mihi Station, señala que sin la transmisión, todos los proyectos están en el aire. Cordingley, de 67 años, ha visto cómo su región ha recibido solo la mitad de la lluvia habitual este año, y teme un verano muy caluroso que agrave la situación. Aun así, confía en que la mayoría de los agricultores de la zona apoyan la REZ, ya que traerá empleos y nuevas industrias.

Un cambio de vida para algunos

Chris y Jen Laurie, de la propiedad Talbarea, esperan albergar turbinas eólicas y paneles solares en sus 429 hectáreas. Chris Laurie, de 42 años, describe el proyecto como “literalmente un cambio de vida”. Con contratos de 35 años, los ingresos les permitirán mejorar su granja y dejar sin deudas a sus dos hijos. La sequía ha afectado profundamente a la comunidad, y la pareja sabe que sin estos ingresos, la viabilidad de su explotación estaría en peligro.

Beneficios y desafíos

Los agricultores destacan que las energías renovables ofrecen ingresos estables y predecibles, lo que les permite planificar a largo plazo. Aunque la construcción de infraestructuras puede ocupar tierras productivas, también mejora el acceso a áreas remotas de sus propiedades. Además, las ovejas pueden pastar en los campos solares, mientras que el ganado bovino debe ser excluido.

El impacto en la comunidad

La sequía ha puesto a prueba la salud mental de los agricultores, y la energía renovable ofrece una esperanza tangible. Sin embargo, la interferencia externa en los planes de la REZ genera frustración. Hugh Sutherland es enfático: “Es tierra en propiedad libre, y no me gusta que me digan qué puedo hacer o no. ¿Debería simplemente dedicarme a criar ovejas? Tenemos derecho a hacer lo que queramos. Sigue siendo un país libre”.

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