Durante décadas, los arqueólogos imaginaron a los cazadores prehistóricos derribando mamuts y otra megafauna utilizando el atlatl, un dispositivo manual para lanzar lanzas que aprovecha la palanca para lograr mayor velocidad y fuerza al arrojar dardos. En particular, se pensaba que el uso del atlatl era común en la cultura Clovis en América del Norte, que ocurrió aproximadamente entre 13,340 y 12,710 años atrás. Sin embargo, una nueva investigación, publicada en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences, sugiere que el atlatl probablemente no existió en la región hasta mucho después.
Un replanteamiento de la tecnología prehistórica
El estudio, liderado por investigadores de la Universidad de Kansas, analizó puntas de proyectil de sitios arqueológicos en todo Estados Unidos. Mediante un análisis morfométrico y balístico, determinaron que las puntas más antiguas, pertenecientes al período Clovis, eran demasiado grandes y pesadas para ser lanzadas eficazmente con un atlatl. En cambio, estas puntas probablemente se usaban con lanzas arrojadizas a mano o con propulsores más simples.
Evidencia de cambio tecnológico
Los investigadores encontraron que las puntas de proyectil comenzaron a reducirse de tamaño alrededor de 10,000 años atrás, coincidiendo con la aparición de tecnologías más ligeras y aerodinámicas que sí eran compatibles con el atlatl. Este cambio sugiere que el atlatl se adoptó más tarde, posiblemente en respuesta a cambios en las presas o en las estrategias de caza.
Implicaciones para la arqueología
Este hallazgo replantea la cronología del desarrollo tecnológico en la América prehistórica. Si el atlatl no fue utilizado por los Clovis, entonces otras innovaciones, como el uso de perros para la caza o técnicas de caza en grupo, podrían haber sido más importantes de lo que se creía. Además, el estudio destaca la necesidad de reevaluar las interpretaciones basadas en suposiciones previas sobre la tecnología de caza.

