El ecosistema tecnológico produce su propio vocabulario. En los últimos dos años, el mercado incorporó términos como GEO (Generative Engine Optimization), AEO (Answer Engine Optimization) y optimización para LLM. El problema no está en esos conceptos, que describen una transformación real, sino cuando se presentan como reemplazos del SEO y no como una evolución construida sobre sus fundamentos.
Google reporta más de 5 billones de búsquedas por año, aproximadamente 13.700 millones por día. ChatGPT informó un promedio de 2.500 millones de mensajes diarios y más de 700 millones de usuarios semanales. La comparación exige prudencia: un mensaje puede servir para redactar, programar, resumir o analizar un archivo, y no necesariamente equivale a una búsqueda.
Aun suponiendo que todos esos mensajes fueran consultas informativas, Google seguiría procesando más de cinco veces ese volumen. Un análisis de SparkToro y Datos, basado en información de 2024, estimó una diferencia mayor para las consultas comparables: alrededor de 14.000 millones de búsquedas diarias en Google frente a 37,5 millones de prompts con intención de búsqueda en ChatGPT.
Esto no significa que la inteligencia artificial generativa sea marginal. Gemini superó los 900 millones de usuarios mensuales en mayo de 2026 y ChatGPT crece con fuerza fuera del inglés; el español y el portugués están entre sus principales idiomas no anglosajones. Significa que confundir crecimiento acelerado con sustitución inmediata puede conducir a malas decisiones de inversión. Las empresas no deberían abandonar el posicionamiento en buscadores para perseguir una supuesta fórmula secreta de visibilidad en los LLM.
SEO antes que GEO
La documentación de Google es explícita: las prácticas de SEO siguen siendo p

