A principios de mes, Tesla fue declarada parcialmente responsable en una demanda por muerte injusta relacionada con el fallecimiento de un peatón en Florida en 2019. Lo curioso es que la automotriz, que podría haber resuelto el caso por mucho menos dinero, afirmó que no tenía los datos del accidente fatal. Pero todo cambió cuando un hacker logró recuperar esa información directamente del vehículo accidentado, según un reporte de The Washington Post. Este caso pone en evidencia cómo la tecnología automotriz moderna genera información crucial que puede ser vital en situaciones legales, pero también cómo el manejo de esos datos puede ser cuestionable.
Históricamente, Tesla ha sido conocida por ser rápida en ofrecer datos de clientes almacenados en sus servidores para refutar acusaciones en su contra. Sin embargo, en esta ocasión, la compañía insistió en que no tenía nada que proporcionar. Los abogados de la familia de la víctima buscaban específicamente lo que se conoce como la ‘instantánea de colisión’, datos capturados por las cámaras y otros sensores del auto en los segundos previos y posteriores al impacto. Esta información es fundamental para determinar las causas exactas del accidente y asignar responsabilidades.
Según lo revelado en el juicio, momentos después de que la instantánea de colisión se subió a los servidores de Tesla, la copia local en el automóvil fue marcada para eliminación. Peor aún, The Washington Post reportó que ‘alguien en Tesla probablemente tomó una acción afirmativa para eliminar’ la copia de los datos en la base de datos central de la empresa. Este incidente no solo levanta serias dudas sobre la transparencia de la compañía, sino que también subraya la importancia de que los datos críticos estén protegidos y accesibles para las investigaciones correspondientes, especialmente cuando están en juego vidas humanas.

