Un estudio de picos fosilizados revela patrones de desgaste que sugieren que algunas especies antiguas alcanzaban hasta 19 metros de longitud.
Unos pulpos gigantes “como kraken” que usaban sus poderosos picos para triturar huesos de presas estuvieron entre los depredadores más formidables de los océanos del Cretácico, según una nueva investigación.
El análisis de docenas de fósiles recién identificados revela que algunas especies de pulpos antiguos alcanzaban hasta 19 metros de longitud, lo que significa que habrían rivalizado e incluso podrían haber cazado a depredadores superiores como mosasaurios y plesiosaurios.
Picos fosilizados revelan la dieta de los pulpos gigantes
Los investigadores examinaron picos fosilizados de pulpos del Cretácico, encontrados en depósitos marinos en varias partes del mundo. Las marcas de desgaste en los picos indican que estos animales se alimentaban de presas con huesos duros, como peces óseos y reptiles marinos. A diferencia de los pulpos modernos, que suelen tener picos más pequeños y débiles, estos antiguos cefalópodos poseían picos robustos capaces de ejercer una fuerza de mordida excepcional.
Comparación con los pulpos modernos
Los pulpos actuales, como el pulpo gigante del Pacífico, rara vez superan los 5 metros de extensión. Sin embargo, los fósiles estudiados sugieren que algunos pulpos del Cretácico alcanzaban tamaños colosales, comparables a los de un autobús escolar. Esto los convierte en los cefalópodos más grandes conocidos hasta la fecha.
Implicaciones para la cadena alimenticia del Cretácico
Este descubrimiento cambia la percepción de los ecosistemas marinos del Cretácico. Tradicionalmente, se consideraba que los mosasaurios y plesiosaurios eran los depredadores superiores indiscutibles. Sin embargo, la existencia de pulpos gigantes sugiere que había una competencia feroz en la cima de la cadena alimenticia. Es posible que estos pulpos cazaran a jóvenes mosasaurios o compitieran por las mismas presas.
Técnicas de caza de los pulpos gigantes
Los pulpos son conocidos por su inteligencia y habilidades de camuflaje. Los pulpos gigantes del Cretácico probablemente combinaban estas habilidades con su tamaño y fuerza para emboscar a sus presas. Sus picos, similares a los de un loro, podían perforar caparazones y huesos con facilidad, lo que les daba una ventaja sobre otros depredadores.
El misterio de los picos fosilizados
Los picos de los pulpos están hechos de quitina, un material que se fosiliza raramente. Por eso, encontrar tantos ejemplares en buen estado es excepcional. Los científicos utilizaron técnicas de microscopía avanzada para analizar las microestructuras y los patrones de desgaste, lo que les permitió reconstruir la dieta y el comportamiento de estos animales.
El estudio, publicado en la revista Proceedings of the Royal Society B, también destaca que algunos picos mostraban signos de regeneración, lo que sugiere que los pulpos podían reparar daños en sus picos después de luchar con presas difíciles.
¿Existieron realmente los krakens?
La leyenda del kraken, un monstruo marino gigante que atacaba barcos, podría tener su origen en avistamientos de pulpos colosales. Aunque los pulpos del Cretácico no eran tan grandes como el kraken de la mitología, su tamaño y ferocidad los convierten en los candidatos más probables para inspirar estas historias.
El hallazgo también abre la puerta a futuras investigaciones sobre la evolución de los cefalópodos y su papel en los ecosistemas antiguos. Los científicos esperan encontrar más fósiles que ayuden a comprender mejor cómo estos animales alcanzaron tamaños tan enormes y por qué se extinguieron.

