Un equipo de inmunólogos ha desarrollado un biomarcador en sangre que permite predecir cómo responderá una persona al tratamiento contra el cáncer de mama. Este avance, publicado en la revista Nature, podría revolucionar la forma en que se personalizan las terapias oncológicas.
¿Cómo funciona el biomarcador?
El biomarcador se basa en la detección de ciertas células inmunitarias circulantes que indican si el sistema inmune del paciente está preparado para combatir el tumor. Los investigadores analizaron muestras de sangre de pacientes con cáncer de mama y encontraron una correlación directa entre los niveles de estas células y la respuesta al tratamiento.
Implicaciones para el tratamiento
Actualmente, los médicos dependen de biopsias de tejido tumoral para evaluar la progresión de la enfermedad. Sin embargo, este nuevo método no invasivo permitiría monitorear la respuesta en tiempo real, ajustando las terapias de manera más rápida y efectiva.
Próximos pasos
Los científicos planean realizar ensayos clínicos a gran escala para validar el biomarcador en diferentes tipos de cáncer de mama. Si los resultados son positivos, podría estar disponible en hospitales en los próximos años.

