La IA podría aumentar las emisiones de combustibles fósiles

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La inteligencia artificial (IA) está transformando numerosas industrias, pero un nuevo estudio advierte que su uso en el sector de los combustibles fósiles podría tener un impacto climático devastador. Investigadores, entre ellos exempleados de sostenibilidad de Microsoft, han descubierto que la IA podría aumentar significativamente las emisiones globales de gases de efecto invernadero al hacer más eficiente la extracción de petróleo y gas.

El hallazgo del estudio

Publicado en la revista npj Climate Action, el estudio modela cómo la IA, al mejorar la productividad en la industria de los combustibles fósiles, podría incrementar las emisiones anuales en un rango que va desde el equivalente a las emisiones de México hasta las de Rusia, el cuarto mayor emisor del mundo. Este aumento superaría los beneficios que la IA aporta al desarrollo de energías renovables y también superaría las proyecciones de emisiones de los centros de datos.

Una relación simbiótica entre tecnología y combustibles fósiles

Los autores, Will y Holly Alpine, señalan que existe un efecto de refuerzo mutuo entre la demanda de IA y la oferta de combustibles fósiles. “No se pueden tratar de manera independiente; son dos caras de la misma moneda”, afirma Will. Ambos abandonaron Microsoft a principios de 2024 debido al continuo trabajo de la empresa con la industria de los combustibles fósiles y ahora abogan por una mayor conciencia sobre esta relación.

Emisiones habilitadas por la IA

Las empresas de petróleo y gas han utilizado diversos tipos de IA durante décadas para encontrar y desarrollar recursos subterráneos de manera más eficiente. Esto aumenta la dependencia global de los combustibles fósiles y dificulta el cumplimiento de los objetivos climáticos. Mientras las empresas tecnológicas miden sus propias emisiones y las de su cadena de suministro, no suelen medir cuánto contribuyen sus herramientas a aumentar la producción de combustibles fósiles. Los Alpine denominan a esta contaminación “emisiones habilitadas”. Holly explica que las medidas de sostenibilidad en las empresas tecnológicas se centran en las emisiones operativas, ignorando las emisiones habilitadas, que son mucho más dañinas para el clima.

Modelo económico y resultados

Para estimar el impacto, los Alpine utilizaron un modelo económico complejo que permite introducir diversos factores. Con base en informes de empresas de petróleo y gas sobre los beneficios demostrados de las herramientas de IA, modelaron la IA como un potenciador de la productividad en varios sectores de la industria, desde la extracción hasta la refinación y la generación de electricidad. Los resultados indican que la IA podría aumentar las emisiones globales relacionadas con la energía entre un 1.2% y un 4.8%. “La escala fue asombrosa”, dice Will.

El acuerdo Chevron-Microsoft

Un ejemplo ilustrativo es el acuerdo entre Chevron y Microsoft para construir una planta de gas en Texas que suministrará energía a los centros de datos de Microsoft. Según Jeff Gustavson, presidente de la división de Nuevas Energías de Chevron, la compañía también utilizará parte de esa capacidad de cómputo para impulsar su propia IA. Este acuerdo refleja perfectamente la relación entre la IA y los combustibles fósiles, según Will.

Reacciones de expertos

Jon Koomey, investigador energético, respalda las conclusiones del estudio: “La IA puede hacer que la refrigeración de los centros de datos sea un 30-40% más eficiente, pero también puede hacer que la extracción de combustibles fósiles sea mucho más barata y rápida. El resultado neto aún no se conoce con certeza, pero esta investigación es un intento creíble de responder a esa pregunta utilizando un modelo macroeconómico”.

Implicaciones y llamado a la acción

Este estudio subraya la necesidad de que las empresas tecnológicas y los gobiernos consideren las emisiones habilitadas al evaluar el impacto ambiental de la IA. La transición energética no puede ignorar el papel que la IA juega en la expansión de la industria de los combustibles fósiles. Es crucial que las políticas climáticas aborden esta interconexión para evitar que la tecnología acelere el cambio climático.

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