El verdadero costo de las nuevas plantas de gas es mucho mayor que el precio de etiqueta

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Ante el aumento acelerado de la demanda energética impulsada por los centros de datos, las principales empresas de servicios públicos en Estados Unidos están apresurándose a construir nuevas plantas de gas. Sin embargo, un nuevo análisis de Current Energy Group y GridLab revela que los costos de construcción iniciales, conocidos como “precio de etiqueta”, ocultan una serie de gastos de infraestructura que inflan el costo real para los consumidores en aproximadamente un 30%.

Costos ocultos en la construcción de plantas de gas

Cassady Craighill, director de educación técnica de GridLab, una organización sin fines de lucro enfocada en la red eléctrica, explica que las plantas de gas requieren contratos a largo plazo para transporte por gasoducto, almacenamiento y equipo de procesamiento. Estos costos fijos, que se extienden por décadas, no se incluyen en las propuestas iniciales, lo que genera un “shock de etiqueta” posterior para los reguladores y los contribuyentes.

Por ejemplo, la planta de gas necesita un suministro garantizado de gas natural para operar de manera confiable, lo que implica costos significativos en capacidad de gasoductos, instalaciones de almacenamiento y contratos firmes de combustible. Al omitir estos costos masivos de infraestructura a largo plazo, las empresas de servicios públicos presentan cifras incompletas que distorsionan la competitividad económica frente a fuentes de energía más limpias.

El caso de Wisconsin: un ejemplo revelador

En Wisconsin, la empresa WE Energies planea duplicar su demanda de gas, coincidiendo con el anuncio de un centro de datos de Microsoft. Esto implica 1,500 millones de dólares en nueva generación de gas y 668 millones adicionales en costos de gasoductos y almacenamiento, un 30% más que el costo inicial presentado. Desde el análisis inicial, los costos han crecido a 6,000 millones en generación y 1,300 millones en almacenamiento de GNL.

Incluso si los costos de la nueva planta son cubiertos en gran parte por el centro de datos, los clientes residenciales podrían enfrentar nuevos cargos en su factura de gas para cubrir los costos de estos proyectos de infraestructura.

Fragmentación regulatoria y costos dispersos

La estructura regulatoria fragmentada entre la planificación eléctrica y de gas permite que los costos totales se dispersen en diferentes procesos y mecanismos de recuperación de tarifas. Esto deja a los reguladores comparando costos incompletos al considerar alternativas para satisfacer la demanda. Las discusiones sobre tarifas para grandes cargas, como los centros de datos, rara vez incluyen los costos del sistema de gas, exponiendo a todas las clases de clientes a aumentos inesperados.

La necesidad de transparencia

Para responder a la pregunta de quién pagará la factura final de la carrera hacia el gas, los planificadores de la red deben acceder a datos transparentes sobre los costos de transmisión de gas. Este informe es un primer paso para identificar la brecha de datos: la falta de documentos estandarizados de planificación de infraestructura de gas y los costos ocultos en archivos confidenciales de servicios públicos. Sin esta información, los reguladores podrían descartar alternativas de generación que aliviarían la carga financiera de los consumidores cotidianos.

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