La temporada de cerezas frescas está por concluir, pero eso no significa que debas despedirte de su sabor hasta el próximo verano. Con un método sencillo de conservación, es posible mantener gran parte de su textura y dulzor durante varios meses, incluso después de que los árboles dejen de dar fruto.
Las Cerezas de Verano, provenientes de los estados de Washington, Oregón, Idaho, Utah y Montana, siguen disponibles en mercados y supermercados, aunque con la llegada de agosto su temporada llega a su fin. La buena noticia es que, con cuidados básicos, no es necesario esperar hasta el próximo año para volver a disfrutarlas.
“Las cerezas son una fruta que prácticamente conserva toda su esencia cuando se congela correctamente. Con unos minutos de preparación puedes mantener su sabor por más tiempo y seguir disfrutándolas en recetas, bebidas o simplemente, como un snack saludable, incluso cuando la temporada ya terminó”, explica Juan Carlos Moreira, representante de Northwest Cherries en México.
El proceso de conservación comienza con una revisión cuidadosa de cada pieza. Es importante retirar aquellas que presenten golpes, grietas o signos de humedad, ya que podrían afectar al resto. Una vez seleccionadas, lo ideal es mantenerlas refrigeradas en un recipiente amplio, colocando papel absorbente entre las capas para controlar la humedad y prolongar su frescura.
Para congelarlas correctamente, el método es simple: lavarlas, secarlas por completo y deshuesarlas. Después, se acomodan en una sola capa sobre una charola o tapete de silicón, dejando espacio entre cada pieza. Una vez congeladas, se guardan en bolsas herméticas o recipientes etiquetados con la fecha. Este procedimiento evita que las cerezas se adhieran entre sí y permite sacar únicamente la cantidad necesaria cada vez, manteniéndolas disponibles durante los siguientes meses.
Al momento de consumirlas, lo mejor es dejarlas unos minutos fuera del congelador para disfrutarlas parcialmente descongeladas. Esa ligera suavidad realza su dulzor natural y las convierte en un ingrediente perfecto para licuados, ensaladas, salsas, postres o incluso acompañadas de un poco de chocolate oscuro como un antojo diferente.
Con una correcta conservación, las cerezas pueden mantenerse durante varios meses y conservar su sabor incluso después de que concluya la temporada, permitiendo disfrutar de esta fruta en cualquier época del año.
