Las fuerzas macroeconómicas y tecnológicas que moldean el futuro de los centros de datos —desde la densificación extrema hasta capacidades a escala de gigavatios— están dando lugar a tendencias tecnológicas específicas. De acuerdo con el comunicado, la autonomía energética cobra impulso para respaldar dicha escala, mientras que la densificación impulsa la adopción de sistemas de refrigeración líquida y nuevas arquitecturas de alimentación eléctrica.
Estas fuerzas y tendencias, analizadas en el informe más reciente Vertiv™ Frontiers, determinarán el diseño, la construcción y la operativa futura de los centros de datos. Sin embargo, el comunicado señala que la dinámica del mercado a corto plazo resulta aún más tangible. En este contexto, Martin Olsen, vicepresidente de estrategia e implementación de segmentos en Vertiv, y Jim McGregor, fundador y analista principal de TIRIAS Research, conversaron recientemente con Data Center Dynamics (DCD) sobre las tendencias que, a su juicio, marcarán el rumbo de los centros de datos en los próximos 12 meses.
IA y computación de alta densidad: perspectivas para 2026
Durante la conversación con DCD, Jim McGregor señaló que lo importante es que solemos pensar que la IA es una tecnología madura, pero no lo es. “Todavía estamos aprendiendo y creciendo”, afirmó. “Y, si hablamos de la demanda de IA, esta sigue siendo insaciable. Cabe destacar que se nos presenta una cantidad enorme de oportunidades a medida que continuamos avanzando en el ámbito de la IA”.
Por su parte, Martin Olsen comentó que ha observado un cambio enorme en los últimos tres o cuatro años. “Creo que todos recordamos que, hace unos cinco años, estábamos en niveles de 20, 30 o quizás 35 kilovatios por rack. Eso se consideraba una densidad muy alta y era algo reservado típicamente para los proveedores de hiperescala (hyperscalers) o quizás para algunos de los mayores proveedores de coubicación mayorista”, explicó. “Pero, si avanzamos en el tiempo, vemos que la magnitud y el alcance han crecido exponencialmente. Pasamos rápidamente de esas cifras a alcanzar los 80 kilovatios, y luego llegamos a los 130. Ahora operamos a 140 kilovatios, y NVIDIA acaba de anunciar su generación Vera Rubin, que nos llevará directamente a los 240 o 250 kilovatios”.
En cuanto a la generalización de estas altas densidades por rack, Jim McGregor señaló que la densificación de la computación proviene de todos los ámbitos y afecta a toda la industria, desde los dispositivos móviles hasta la nube. “Realmente estamos en una nueva era en la que la ley de Moore pasa de los milímetros cuadrados a los milímetros cúbicos”, dijo. “¿Cómo logramos empaquetar todo esto cada vez con mayor compacidad? Es curioso, porque hace dos años hablábamos de un módulo de quizás cinco kilovatios que integraba la GPU, la CPU, la memoria y la red. En cuestión de un año, esa cifra saltó rápidamente a 35 kilovatios por módulo y ahora probablemente estemos hablando de 100 kilovatios por módulo. Es un desafío enorme, y toda la industria bu…”
El comunicado concluye que estas tendencias y perspectivas para 2026, presentadas en el marco del informe Vertiv™ Frontiers, ofrecen una visión sobre el rumbo que tomarán los centros de datos en el corto plazo, con la IA y la computación de alta densidad como ejes centrales de la transformación del sector.
