Investigadores en China afirman haber resuelto los problemas técnicos de las baterías de flujo de hierro, lo que podría manejar a baterías de almacenamiento a escala de red mucho más baratas. Según un estudio reciente, estas baterías podrían ser hasta 80 veces más económicas que las de litio, marcando un hito en la transición energética.
¿Qué son las baterías de flujo de hierro?
Las baterías de flujo de hierro almacenan energía en electrolitos líquidos que contienen hierro, un material abundante y de bajo costo. A diferencia de las baterías de litio, no dependen de minerales raros y son más seguras, ya que no se sobrecalientan ni se incendian fácilmente.
Ventajas frente al litio
- Costo: El hierro es hasta 80 veces más barato que el litio, reduciendo drásticamente el precio final de la batería.
- Durabilidad: Las baterías de flujo pueden durar más de 20 años sin degradación significativa.
- Escalabilidad: Ideales para almacenamiento estacionario en redes eléctricas, complementando fuentes renovables como la solar y eólica.
El avance chino
El equipo de científicos chinos logró superar la principal limitación de estas baterías: la baja densidad energética y la corrosión de los electrodos. Mediante un nuevo diseño de membrana y aditivos en el electrolito, aumentaron la eficiencia y la vida útil del sistema.
Impacto en el sector energético
Con este avance, el almacenamiento en red podría volverse económicamente viable a gran escala, acelerando la adopción de energías limpias. Países como China, que lideran la producción de baterías, podrían reducir su dependencia del litio y sus costos asociados.
Perspectivas futuras
Los investigadores planean construir un prototipo a escala comercial en los próximos dos años. Si tienen éxito, las baterías de flujo de hierro podrían convertirse en la opción dominante para almacenamiento estacionario, transformando la infraestructura energética global.

