B2U, Moment y Rebaba impulsan el almacenamiento con baterías de segunda vida

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El sector de los sistemas de almacenamiento de energía con baterías de segunda vida (BESS, por sus siglas en inglés) está cobrando un impulso notable. Tres empresas destacadas —B2U, Moment y Rebaba— han anunciado avances significativos en sus respectivas operaciones: B2U en Texas, Moment en el cumplimiento normativo en Estados Unidos, y Rebaba en la obtención de nuevo financiamiento en Europa. Estos movimientos reflejan la maduración de un segmento que busca dar una segunda oportunidad a las baterías de vehículos eléctricos, contribuyendo así a la sostenibilidad y a la economía circular.

B2U: expansión de operaciones en Texas

B2U Storage Solutions, con sede en California, ha estado a la vanguardia en la reutilización de baterías de vehículos eléctricos para el almacenamiento estacionario. Recientemente, la compañía ha avanzado en la operación de sus proyectos en Texas, un estado que se ha convertido en un epicentro para la energía renovable y el almacenamiento. La empresa utiliza baterías usadas de Nissan Leaf y otros vehículos para construir sistemas de almacenamiento a gran escala, conectados a la red eléctrica. Su modelo no solo reduce costos, sino que también evita que estas baterías terminen en vertederos prematuramente.

El avance en Texas es estratégico: el estado cuenta con un mercado eléctrico desregulado (ERCOT) que valora enormemente el almacenamiento rápido y flexible. B2U ha logrado demostrar que las baterías de segunda vida pueden proporcionar servicios de respuesta rápida y arbitraje energético, compitiendo con sistemas nuevos. La compañía ha asegurado contratos de compraventa de energía (PPA) y está ampliando su capacidad instalada, lo que representa un voto de confianza para la tecnología de segunda vida.

Moment: cumplimiento normativo en Estados Unidos

Moment Energy, con sede en Vancouver, Canadá, se ha enfocado en el diseño y despliegue de sistemas de almacenamiento con baterías de segunda vida para aplicaciones comerciales e industriales. La empresa ha anunciado avances significativos en el cumplimiento de las regulaciones estadounidenses, un paso crucial para expandir su presencia en el mercado de Estados Unidos.

El cumplimiento normativo en EU implica cumplir con estándares como UL 9540 y UL 9540A, que certifican la seguridad de los sistemas de almacenamiento. Moment ha trabajado arduamente para que sus productos cumplan con estos requisitos, lo que le permite ofrecer garantías y seguros a sus clientes. Este logro no solo valida la seguridad de sus sistemas, sino que también facilita la obtención de permisos y la conexión a la red en diversos estados. La compañía ha instalado sistemas en Columbia Británica y ahora busca replicar su éxito en el mercado estadounidense, donde la demanda de almacenamiento detrás del medidor está creciendo.

Rebaba: nuevo financiamiento en Europa

Rebaba, una empresa europea especializada en el reacondicionamiento de baterías para almacenamiento estacionario, ha cerrado una ronda de financiamiento que le permitirá escalar sus operaciones en el Viejo Continente. Aunque no se han revelado los montos exactos, la compañía ha indicado que los fondos se destinarán a la construcción de nuevas plantas de reacondicionamiento y a la expansión de su equipo de ingeniería.

Europa es un mercado fértil para las baterías de segunda vida, gracias a políticas ambientales estrictas y a una creciente conciencia sobre la economía circular. Rebaba se enfoca en recuperar celdas de baterías de vehículos eléctricos y someterlas a rigurosos procesos de prueba y reacondicionamiento para luego integrarlas en sistemas de almacenamiento para hogares y empresas. El nuevo financiamiento le permitirá aumentar su capacidad de producción y atender la creciente demanda de soluciones energéticas sostenibles.

El auge de las baterías de segunda vida

El concepto de reutilizar baterías de vehículos eléctricos para almacenamiento estacionario no es nuevo, pero está ganando tracción a medida que la adopción de vehículos eléctricos aumenta y las primeras generaciones de baterías llegan al final de su vida útil en el automóvil. Estas baterías, aunque ya no son adecuadas para propulsar un vehículo, conservan entre el 70% y el 80% de su capacidad original, lo que las hace ideales para aplicaciones menos exigentes como el respaldo de red o la integración de energías renovables.

Los beneficios son múltiples:

  • Sostenibilidad: Se extiende la vida útil de las baterías, reduciendo la demanda de materias primas vírgenes como litio, cobalto y níquel.
  • Economía circular: Se evita la generación de residuos peligrosos y se fomenta el reciclaje al final de la segunda vida.
  • Costo: Los sistemas de segunda vida pueden ser hasta un 50% más baratos que los nuevos, democratizando el acceso al almacenamiento energético.
  • Rendimiento: Aunque con menor densidad energética, ofrecen ciclos de vida adecuados para aplicaciones estacionarias.

Sin embargo, también enfrentan desafíos: la variabilidad en la calidad de las baterías usadas, la necesidad de sistemas de gestión térmica y de baterías (BMS) sofisticados, y la percepción del público sobre su fiabilidad. Empresas como B2U, Moment y Rebaba están abordando estos retos con tecnología avanzada y certificaciones.

Perspectivas futuras

El mercado de BESS de segunda vida está llamado a crecer exponencialmente en los próximos años. Se estima que para 2030, millones de baterías de vehículos eléctricos estarán disponibles para reutilización. Esto representa una oportunidad enorme para empresas que puedan escalar sus operaciones y garantizar la seguridad y el rendimiento de sus sistemas.

Además, el apoyo gubernamental es clave. En Estados Unidos, la Ley de Reducción de la Inflación (IRA) incluye incentivos para el almacenamiento de energía, incluidos los sistemas de segunda vida. En Europa, el Pacto Verde y las regulaciones sobre baterías impulsan la economía circular. Estos marcos políticos están catalizando la inversión y la innovación.

B2U, Moment y Rebaba son solo tres ejemplos de un ecosistema vibrante que está transformando la forma en que pensamos sobre la energía. Su éxito no solo depende de la tecnología, sino también de la capacidad de establecer cadenas de suministro robustas, asociaciones estratégicas y modelos de negocio sostenibles.

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