Un incidente de ciberseguridad no termina cuando se contiene la amenaza: para una empresa, el verdadero desafío puede comenzar al momento de recuperar su información y restablecer sus operaciones. Ante este escenario, Grupo CVA, mayorista especializado en tecnología, destaca la importancia de contar con una estrategia integral de respaldo y recuperación de información, así como de continuidad operativa.
La recuperación no depende únicamente de haber generado una copia de los datos. Los fabricantes coinciden en que una estrategia efectiva debe considerar dónde se almacenan los respaldos, cómo se protegen frente a una posible afectación y, sobre todo, si pueden restaurarse cuando la operación los necesita. Microsoft, por ejemplo, protege las copias contra eliminación o cifrado deliberado y probar regularmente los planes de continuidad y recuperación ante desastres.
El impacto puede ser considerable. De acuerdo con el estudio Digital Trust Insights 2026 de PwC México, 47% de las organizaciones en el país reportó que el costo de su brecha de seguridad más dañina en los últimos tres años estuvo entre US$100 mil y US$10 millones. Al mismo tiempo, 86% de las empresas mexicanas prevé incrementar su inversión en ciberseguridad durante 2026, lo que refleja la creciente prioridad de proteger la operación y los activos digitales.
En este contexto, el respaldo deja de ser únicamente una práctica de almacenamiento y se convierte en un componente de la continuidad del negocio. Kaspersky y ESET destacan la importancia de contar con estrategias de protección y respuesta que permitan a las organizaciones enfrentar escenarios como ransomware, accesos no autorizados, pérdida de información o interrupciones de la operación.
Ante este panorama, la preparación debe ir más allá de prevenir ataques y contemplar qué ocurre después de un incidente. Grupo CVA identifica tres elementos clave:
Respaldo de información. Contar con copias actualizadas y accesibles de los datos críticos permite reducir el riesgo de pérdida de información y facilitar su recuperación. Las soluciones de seguridad de Kaspersky y ESET pueden complementar estas estrategias al contribuir a proteger los dispositivos y entornos donde se genera, almacena y utiliza la información. En este punto, los fabricantes también ponen énfasis en la diversidad de las copias y en evitar que todas puedan verse afectadas por un mismo incidente. Kingston, por ejemplo, recomienda la estrategia 3-2-1, que contempla múltiples copias, distintos medios de almacenamiento y al menos una copia fuera del sitio; Western Digital también plantea arquitecturas con copias locales y en la nube para fortalecer la recuperación.
Recuperación de la operación. Un respaldo solo es efectivo si la organización puede utilizarlo cuando lo necesita. Por ello, es necesario establecer procedimientos de recuperación claros y probados, que permitan restablecer los sistemas críticos en el menor tiempo posible y minimizar el impacto en la operación del negocio.

