La resistencia a los antibióticos es una crisis global que amenaza con revertir décadas de avances médicos. Aunque a menudo se atribuye al uso excesivo de estos medicamentos, la socióloga médica Julia Szymczak sostiene que hay factores sociales y estructurales igualmente determinantes. En una reciente entrevista, Szymczak señaló que las condiciones del sistema de salud, como la duración de las consultas y las expectativas de los pacientes, juegan un papel crucial.
Presión del tiempo en las consultas
Según Szymczak, en muchos consultorios médicos, los doctores tienen apenas 800 segundos (unos 13 minutos) para atender a cada paciente. Este tiempo limitado lleva a decisiones rápidas, como recetar antibióticos sin la certeza de una infección bacteriana. “En lugar de realizar pruebas diagnósticas que toman tiempo, los médicos optan por recetar antibióticos por si acaso”, explica la socióloga.
Expectativas de los pacientes
Otro factor es la presión de los pacientes que esperan una solución rápida. Muchos acuden al médico con la idea de que necesitan antibióticos para sentirse mejor, incluso si la infección es viral. Los doctores, para evitar conflictos y mantener una buena relación, a menudo ceden a estas demandas.
Desigualdades en el acceso a la salud
La resistencia a los antibióticos también se ve exacerbada por las desigualdades económicas. En comunidades de bajos recursos, es más probable que los pacientes interrumpan tratamientos por falta de dinero o acceso a medicamentos de calidad. Esto crea un caldo de cultivo para bacterias resistentes.
Soluciones más allá de la biología
Szymczak aboga por intervenciones que aborden estos factores sociales. Propone mejorar la financiación de los sistemas de salud para permitir consultas más largas, campañas educativas para pacientes, y políticas que regulen la prescripción de antibióticos. “Necesitamos un enfoque multidisciplinario que incluya a sociólogos, psicólogos y economistas”, concluye.

