En un mercado dinámico de sistemas de almacenamiento de energía en baterías (BESS), la presión sobre las cadenas de suministro exige estrategias de compra innovadoras. Madiha Waseem, experta de Fluence, analiza cómo la participación temprana de proveedores y los modelos de contratación colaborativa están transformando la entrega de proyectos.
El desafío del suministro en BESS
La demanda global de almacenamiento de energía se ha disparado, impulsada por la transición hacia fuentes renovables. Sin embargo, la escasez de componentes clave como baterías de litio, inversores y sistemas de gestión térmica ha creado cuellos de botella. Las empresas deben repensar sus enfoques de adquisición para evitar retrasos y sobrecostos.
Participación temprana de proveedores
Waseem destaca que involucrar a los proveedores desde las etapas iniciales del diseño permite alinear especificaciones técnicas, plazos y costos. Esta colaboración reduce riesgos y fomenta la innovación conjunta. Por ejemplo, Fluence ha implementado talleres de co-creación con fabricantes para optimizar el rendimiento de los sistemas.
Modelos de contratación flexibles
Los contratos tradicionales de precio fijo están dando paso a acuerdos marco y contratos de colaboración a largo plazo. Estos modelos permiten ajustar volúmenes y precios según la volatilidad del mercado, garantizando estabilidad para ambas partes. Además, facilitan la integración de tecnologías emergentes.
Beneficios de una estrategia proactiva
- Reducción de plazos de entrega hasta en un 30%.
- Mejora en la calidad de los componentes gracias a la retroalimentación temprana.
- Mayor resiliencia ante interrupciones geopolíticas o logísticas.
El futuro de la compra en BESS
Según Waseem, la digitalización de las cadenas de suministro mediante plataformas de inteligencia artificial y blockchain permitirá una trazabilidad total. Las empresas que adopten estos enfoques estarán mejor posicionadas para escalar proyectos de almacenamiento a nivel global.

