Un legado científico renovado
En 1773, el científico británico Henry Cavendish llevó a cabo un experimento para medir la fuerza gravitacional entre masas, conocido como el experimento de Cavendish. Ahora, más de 300 años después, una versión modernizada de este montaje podría convertirse en el detector de materia oscura más sensible jamás construido.
Investigadores de la Universidad de Washington han propuesto una actualización del experimento original, utilizando tecnología de interferometría láser y sensores cuánticos para aumentar su sensibilidad en hasta 10,000 veces. Esto permitiría detectar partículas de materia oscura ultraligeras, como los axiones, que hasta ahora han eludido todos los intentos de observación directa.
¿Cómo funciona?
El experimento de Cavendish original utilizaba una balanza de torsión para medir la atracción gravitacional entre dos esferas de plomo. La nueva versión, llamada “Cavendish cuántico”, emplea esferas de sílice suspendidas en un campo magnético, con sensores ópticos capaces de detectar desplazamientos mínimos causados por interacciones con la materia oscura.
- Mayor sensibilidad: Los sensores cuánticos pueden medir fuerzas 10,000 veces más débiles que el experimento original.
- Menor costo: A diferencia de los detectores de materia oscura tradicionales, que requieren enormes instalaciones subterráneas, este montaje es relativamente compacto y económico.
- Rapidez: Los resultados podrían obtenerse en meses, no años.
Implicaciones para la física
La materia oscura constituye aproximadamente el 85% de la masa del universo, pero aún no se ha detectado directamente. Si el Cavendish cuántico logra identificar axiones u otras partículas candidatas, podría revolucionar nuestra comprensión del cosmos.
“Este enfoque aprovecha un experimento clásico con tecnología de punta”, explica el Dr. Juan Pérez, líder del estudio. “Es un puente entre la ciencia del siglo XVIII y la del siglo XXI”.
Próximos pasos
El equipo planea construir un prototipo en los próximos dos años, con la esperanza de que el detector completo esté operativo para 2028. Si tiene éxito, podría abrir una nueva era en la búsqueda de la materia oscura.

