Google nos trae veo 3.1: ¿el futuro hiperrealista del video o un nuevo reto para la confianza digital?

veo flow

¡Ponte listo, porque la inteligencia artificial sigue sorprendiéndonos a lo grande! Google acaba de lanzar Veo 3.1, su modelo de IA más avanzado que promete revolucionar cómo creamos y vemos videos. Imagínate poder generar clips hiperrealistas y audio de alta calidad a partir de simples imágenes o un par de frases. Pues, con Veo 3.1, esto ya es una realidad que nos deja con la boca abierta. Este nuevo juguetito no solo hace videos, sino que nos da un control narrativo que antes parecía de ciencia ficción.

Google ha puesto toda la carne al asador con Veo 3.1, integrándolo directamente en Flow, su motor de IA cinematográfica. ¿Qué significa esto? Que ahora tenemos herramientas súper poderosas al alcance de la mano. Por ejemplo, con “Ingredientes a video” puedes usar varias imágenes como base para definir personajes, objetos y el estilo visual de tu clip. ¿Quieres una transición suave entre dos escenas? “Fotogramas a video” se encarga de conectar una imagen inicial y una final como por arte de magia. Y si necesitas más metraje, “Extender” toma el último segundo de tu video y lo amplía automáticamente a más de un minuto, manteniendo la misma estética y onda narrativa. Pero eso no es todo, Flow ahora te permite ajustar detalles finos como sombras e iluminación, o incluso añadir y quitar elementos de una escena para que todo se vea súper natural y chido. En pocas palabras, Veo 3.1 no solo genera, sino que te da un control creativo más preciso y un audio mucho más rico en todas sus funciones.

Aunque Veo 3.1 nos abre un mundo de posibilidades creativas, su realismo extremo también nos pone a reflexionar. Los videos generados son tan neta que podría ser complicado diferenciar lo que es real de lo que la IA creó. Y justo aquí es donde entra la conversación sobre el famoso “AI slop” o “basura digital”, un fenómeno que ha crecido un montón con la expansión de estas herramientas generativas. Esto no solo complica distinguir lo auténtico de lo artificial, sino que puede saturar las plataformas y, lo que es peor, minar la confianza de los usuarios. Como bien señala Silvia Martínez Martínez, experta en comunicación, “la experiencia en las plataformas podría no ser tan satisfactoria como espera el usuario, y aumentar el escepticismo hacia los contenidos, incluso si estos no fueron creados con IA”. A pesar de estas preocupaciones, Google ha anunciado que Veo 3.1 estará disponible más allá de Flow, llegando también a la aplicación de Gemini y a las APIs de Vertex y Gemini, haciendo esta tecnología más accesible.

Sin duda, Veo 3.1 es un paso gigantesco en el campo de la inteligencia artificial generativa, empujando los límites de lo que creíamos posible. Sin embargo, no podemos ignorar el elefante en la habitación: el debate sobre cómo Google entrena estos modelos. Un reporte reciente de CNBC sacó a la luz que la compañía ha estado usando la inmensa biblioteca de YouTube —miles de millones de videos— para alimentar a sus IA, incluyendo Veo 3 y Gemini. Google asegura que solo usa “una parte” y que respeta acuerdos con creadores, pero muchos de ellos afirman no estar enterados ni haber dado su consentimiento. Esto levanta una seria bandera roja sobre la propiedad intelectual, pues aunque el resultado final de Veo no sea una copia directa, el material original de los creadores se usa para generar contenido que, a la larga, compite con ellos sin darles crédito, permiso o compensación. Entonces, mientras celebramos las maravillas de Veo 3.1, también nos toca preguntarnos: ¿hasta dónde estamos dispuestos a llegar por la innovación sin comprometer la ética y el respeto por el trabajo de los creadores? La era del video generativo apenas comienza, y con ella, un montón de retos que tenemos que enfrentar juntos.