El mercado voluntario de carbono está a punto de dar un paso importante hacia la descarbonización de las cadenas de suministro. Verra, el mayor emisor de créditos de carbono del mundo, ha anunciado que los desarrolladores de proyectos ya pueden inscribirse para emitir las llamadas Unidades de Alcance 3. Estas unidades, también conocidas como certificados de atributos ambientales (EAC, por sus siglas en inglés), permiten a las empresas reclamar los ahorros de emisiones generados por inversiones en proyectos dentro de su cadena de valor.
¿Qué son las Unidades de Alcance 3 y por qué son importantes?
Las emisiones de Alcance 3 son aquellas que se producen en la cadena de valor de una empresa, tanto aguas arriba como aguas abajo. Para muchas compañías, representan la mayor parte de su huella de carbono, pero son las más difíciles de reducir porque dependen de proveedores sobre los que tienen una influencia limitada. Las Unidades de Alcance 3 ofrecen una solución: permiten a las empresas contabilizar reducciones de emisiones logradas por proyectos en su cadena de suministro, incluso si no pueden demostrar una conexión directa con el proyecto en el que invirtieron. En lugar de eso, deben cumplir con una prueba de asociación menos estricta, como demostrar que compran a proveedores de la misma región donde se realizó la inversión.
Verra planea emitir las primeras Unidades de Alcance 3 el próximo año y espera que en unos tres años haya “docenas, si no cientos” de proyectos generando millones de estas unidades, según Stefan Jirka, director de agricultura e innovación en cadenas de suministro de Verra. Actualmente, la organización tiene más de 2,500 proyectos que emiten créditos bajo su estándar de mercado voluntario de carbono.
El respaldo de SBTi y el ejemplo de PepsiCo
Hasta hace poco, las empresas dudaban en comprar EAC porque no existía un respaldo claro de los principales organismos normativos. Sin embargo, en junio, la iniciativa Science Based Targets (SBTi) actualizó su Estándar Corporativo de Cero Neto para incluir estos certificados, lo que dio confianza a compañías como PepsiCo para incluirlos en su declaración de emisiones de 2025, publicada el mes pasado. Este movimiento podría marcar un precedente para que otras empresas sigan el ejemplo, aunque aún no está claro cuántas lo harán de inmediato.
La decisión de SBTi indicó que los EAC pueden contar para los objetivos de emisiones, pero no existe un conjunto único de reglas sobre qué créditos pueden comprar las empresas y cómo deben incluirlos en sus inventarios de carbono. Por eso, múltiples actores están trabajando en iniciativas superpuestas. Por ejemplo, la Plataforma de Mitigación Avanzada e Indirecta ha publicado directrices, y el Protocolo de Gases de Efecto Invernadero está desarrollando su propia postura sobre el uso de estos créditos. También hay jugadores con fines de lucro como Athian, que emite EAC para proyectos ganaderos, y S3 Markets, un registro de EAC. Esta proliferación de iniciativas ha llevado a expertos a discutir la necesidad de un conjunto de reglas generales que sirva de base para futuros desarrollos, según un participante en las conversaciones que pidió permanecer en el anonimato porque los planes están en una etapa temprana.
Metodologías y próximos pasos
Verra aprovechará sus metodologías existentes para proyectos de gestión de tierras agrícolas y producción de concreto bajo en carbono, que ha adaptado para que los desarrolladores puedan generar Unidades de Alcance 3. La organización también planea lanzar metodologías adicionales para proyectos de alcance 3 en sectores como silvicultura, combustibles industriales, supercontaminantes y refrigeración. Además, está trabajando en reglas que definirán qué empresas pueden comprar unidades específicas.
Este anuncio es una señal de que los certificados de atributos ambientales jugarán un papel cada vez más relevante en la reducción de emisiones de la cadena de valor. A medida que más empresas buscan cumplir con sus metas climáticas, herramientas como las Unidades de Alcance 3 podrían convertirse en un componente clave de sus estrategias de sostenibilidad.

