La historia de la ciencia está llena de momentos que, vistos en retrospectiva, marcaron un antes y un después. En este número de Scientific American correspondiente a octubre de 2026, se recopilan fragmentos publicados hace 50, 100 y 150 años que abordan desde la erradicación de la viruela hasta la excavación de los cimientos de un rascacielos, pasando por la reflexión sobre lo maravilloso de lo cotidiano. A continuación, presentamos una traducción y análisis de estos textos, con su relevancia en el contexto actual.
Erradicación de la viruela: el último bastión
En 1976, la viruela, la enfermedad más devastadora y temida en la historia de la humanidad, libraba su última batalla en dos zonas remotas de Etiopía: una en el desierto y otra en las montañas. Para finales de agosto de ese año, solo cinco aldeas habían registrado casos en las ocho semanas previas. Más importante aún, el último caso conocido había aparecido el 9 de agosto. Dado que el ser humano es el único reservorio conocido del virus, la enfermedad debería eliminarse para siempre cuando el último infectado se recuperara.
El artículo fue escrito por Donald A. Henderson, jefe médico a cargo de la erradicación de la viruela en la Organización Mundial de la Salud (OMS). Gracias a los esfuerzos globales, la viruela sigue siendo la única enfermedad infecciosa humana que ha sido erradicada a nivel mundial. Este hito representó un triunfo sin precedentes de la salud pública y la cooperación internacional.
La maravilla de lo cotidiano
Hace 100 años, un autor anónimo reflexionaba sobre la capacidad de asombrarnos ante lo común. “No hay nada en toda la naturaleza más maravilloso que cualquier otra cosa cuando nos detenemos a pensarlo. Ni siquiera el acontecimiento más trivial puede recibir una explicación última. Es cierto que hay muchas cosas que consideramos comunes, pero han perdido su verdadera maravilla solo por la familiaridad; pues la familiaridad, como el polvo que se asienta lentamente, lo cubre todo bajo un manto uniforme y gris. El niño lleva ventaja: para él todo es maravilloso porque todo es nuevo.”
El texto menciona a Newton y la manzana, y a Tennyson, quien, sin ser científico, mostró que el científico y el poeta son hermanos de sangre al decir de la flor en la grieta del muro: “… si pudiera entender/lo que eres/raíz y todo/y todo en todo/sabría lo que es Dios y el hombre”. Esta reflexión invita a mantener la curiosidad y el asombro, algo fundamental en la ciencia.
Conejillos de indias en el automovilismo
Hace un siglo, las pistas de carreras se convirtieron en laboratorios prácticos. “Nadie pensaría en el circuito automovilístico como un laboratorio práctico, pero eso es lo que se ha vuelto. Principalmente, la carrera es una prueba para los ingenieros, las personas cuyas ideas se ponen a prueba. Les dirá si sus años de investigación y trabajo han valido la pena, o si ya hay desarrollos posteriores que los harán inútiles. Como tal, nadie observa las carreras con mayor interés que estos ingenieros. Todos están en la carrera, porque algún hijo de su ingenio está ‘pavoneándose’ ante el mundo automotriz.”
Esta analogía resalta cómo la competición impulsa la innovación tecnológica, algo que hoy vemos en la Fórmula 1 y en los vehículos eléctricos.
Excavación en roca sólida: el rascacielos de Nueva York
También hace 100 años, se describía la construcción del New York Life Insurance Building. “En unos meses, los nuevos inquilinos de las oficinas del piso 45 tendrán una vista inigualable del panorama metropolitano. Lo verán desde directamente encima del lugar donde una vez estuvo la exquisita figura de Diana que dominaba el Madison Square Garden Building. Esta estructura histórica ha sido demolida sin piedad, y grandes cantidades de tierra bajo sus cimientos han sido removidas para dar paso a la subestructura que se extiende cuatro pisos bajo el nivel de la calle, del nuevo rascacielos.”
La excavación implicó remover casi 150,000 yardas cúbicas de tierra y piedra de un pozo de 72 pies de profundidad. Su excavación segura y rápida, sin lesiones ni peligros para la vida o la propiedad, fue una hazaña de ingeniería digna de admiración. Hoy, técnicas como el muro pantalla y la construcción sostenible han evolucionado, pero el desafío permanece.
La cena de pescado más notable
Hace 150 años, en la Exposición del Centenario en Filadelfia, los piscicultores que mostraban sus avances en cría y otras innovaciones acuáticas se dieron un banquete extraordinario. El menú incluía 58 tipos de pescado. Entre las entradas había pluck fish noruego, congrio portugués, congrio español con tomates, botarga turca o huevas de mújol, shake japonés o salmón seco, cangrejos de río del Cabo de Buena Esperanza, atún francés y, lo más asombroso, “huevos desecados de pulpo”.
Los científicos notables fueron honrados al dar sus nombres a diversas salsas, como la bisque de langosta al estilo Seth Green. Un platillo en particular desconcertó incluso a los chefs más ingeniosos: el kanten (alga marina japonesa) a la Sekizawa Akekio, pionero en agricultura y pesca.
Tierra infusoria: los seres más pequeños
“Es una de las paradojas de la naturaleza que las criaturas más pequeñas contribuyan más a la estructura de la Tierra. Las formas superiores de vida apenas son rastreables en los estratos rocosos; las más ínfimas constituyen la mayor parte de vastas formaciones, miles de millas de área, miles de pies de profundidad. Los gigantescos trabajos de los minúsculos pero multitudinarios pólipos coralinos son proverbiales. Pero estos son superados por los restos de criaturas aún más microscópicas [o microplancton] que pululan en todas las aguas, y cuyas conchas desechadas caen como una lluvia incesante de materia sólida sobre cada parte del lecho oceánico.”
Este texto resalta la importancia del fitoplancton y el microplancton en los ciclos biogeoquímicos y en la formación de rocas sedimentarias, un tema clave en la ciencia ambiental actual.
Reflexiones finales
Estos fragmentos históricos nos recuerdan que la ciencia avanza gracias a la observación, la experimentación y la capacidad de asombrarnos. Desde la erradicación de una enfermedad hasta la construcción de rascacielos, cada logro se apoya en el conocimiento acumulado. Hoy, en un mundo que enfrenta desafíos como el cambio climático y las pandemias, estas lecciones siguen vigentes.

