Stefanini Cyber, la unidad de ciberseguridad del Grupo Stefanini, consultora tecnológica global con enfoque AI-First, refuerza su estrategia de ciberseguridad preemptiva mediante el uso de inteligencia artificial para analizar grandes volúmenes de datos, correlacionar señales e identificar comportamientos que indiquen un ataque en preparación.
Mientras que las estrategias preventivas tradicionales concentran sus esfuerzos en la reducción de vulnerabilidades conocidas y en la mitigación de riesgos potenciales, la ciberseguridad preemptiva busca reconocer una amenaza inminente para que las organizaciones puedan actuar antes de que una ofensiva se materialice.
De acuerdo con el comunicado, esta evolución acompaña un escenario en el que la inteligencia artificial ha acelerado tanto los mecanismos de defensa como las herramientas utilizadas por los criminales. La popularización de la IA amplió de manera significativa la capacidad de procesamiento de datos, permitiendo analizar y correlacionar miles de eventos, eliminar el ruido y reconocer patrones en mucho menos tiempo, lo que aumenta la posibilidad de identificar comportamientos que anteceden a un ataque y de actuar antes de que el incidente ocurra.
Al mismo tiempo, el perfil de las amenazas también ha cambiado. Los ataques orientados al secuestro de datos han dejado de ser el principal objetivo de muchos grupos criminales, que ahora dirigen sus esfuerzos hacia el fraude financiero, el robo de identidad, la minería ilícita de criptomonedas y otras acciones capaces de generar retornos financieros de forma más rápida. La propia inteligencia artificial también ha comenzado a ser utilizada por los atacantes para automatizar procesos y ampliar la escala de sus ofensivas.
Antes del ataque
Durante muchos años, el modelo basado en detectar, investigar y contener incidentes fue suficiente para reducir riesgos y proteger los entornos corporativos. Sin embargo, en los últimos años, la velocidad y la sofisticación de los ataques, potenciadas también por el uso de la inteligencia artificial, han reducido el tiempo disponible para que los equipos de seguridad reaccionen ante los incidentes.
Según el ejecutivo, este tiempo adicional se convierte en un factor clave para que los equipos de seguridad puedan tomar decisiones y reducir la probabilidad de que un ataque tenga éxito.

