La reciente decisión del gobernador de Texas, Greg Abbott, de pausar la aprobación de nuevos centros de datos en el estado ha generado una ola de incertidumbre en la industria tecnológica. Según un análisis de BloombergNEF (BNEF), esta medida podría poner en riesgo hasta el 20% de la cartera total de proyectos de centros de datos en Estados Unidos, con implicaciones financieras que ascienden a miles de millones de dólares.
Impacto financiero y capacidad de cómputo
BNEF, firma especializada en investigación energética, proyecta que entre el segundo trimestre de este año y el primer trimestre de 2027, se agregarán aproximadamente 1.2 GW de capacidad de centros de datos en el mercado de electricidad de Texas (ERCOT). Los retrasos en la energización de estos proyectos podrían poner en peligro miles de millones de dólares en ingresos por arrendamiento de centros de datos.
El análisis de BNEF estima que la capacidad de cómputo de inteligencia artificial puede generar alrededor de 1.76 mil millones de dólares por gigavatio al mes. Esto implica que, si los cambios en la política de interconexión afectan los plazos, los ingresos en riesgo para los centros de datos ascenderían a muchos miles de millones de dólares.
La cola de interconexión de ERCOT
El gobernador Abbott, en una carta enviada el lunes, solicitó una auditoría de las propuestas de centros de datos, señalando que la cola de interconexión de ERCOT alcanza los 474 GW. De estos, aproximadamente el 90% corresponde a centros de datos. Esta cifra es más de cinco veces el récord de demanda máxima de ERCOT, lo que subraya tanto la magnitud del desarrollo como el potencial de solicitudes duplicadas o excesivas.
BNEF espera que, hasta 2030, se agreguen alrededor de 8.25 GW de capacidad adicional de centros de datos en ERCOT, lo que elevaría el total a más de 17 GW. Sin embargo, más del 70% de los aproximadamente 50 GW de proyectos de centros de datos en Texas que BNEF monitorea se encuentran en una etapa temprana. La proyección para 2030 podría ser significativamente mayor si el estudio inicial de proyectos de gran carga, conocido como ‘Batch Zero’, avanza según lo planeado.
La auditoría y sus implicaciones
La auditoría ordenada por Abbott examinará si los centros de datos generan su propia energía o dependen de la red, su uso del agua, y si utilizan asistencia estatal o federal, como incentivos fiscales, subvenciones o exenciones. El gobernador enfatizó que cualquier proyecto que no cumpla con el proceso de verificación y auditoría para proteger la confiabilidad y resiliencia de la red eléctrica de Texas deberá ser rechazado.
Esta medida de Texas sigue los pasos de Nueva York, que en julio detuvo las aprobaciones de nuevos centros de datos por hasta un año mientras el estado elabora nuevas reglas de desarrollo.
Contexto y perspectivas futuras
La pausa en Texas llega en un momento crítico, cuando la demanda de centros de datos para inteligencia artificial y computación en la nube está en auge. Los expertos advierten que los retrasos podrían afectar no solo a las empresas tecnológicas, sino también a la economía local y nacional, dado el papel clave de estos centros en la infraestructura digital.
Mientras tanto, las empresas de tecnología y energía evalúan alternativas para mitigar los riesgos, como la construcción de generación propia o la reubicación de proyectos a otros estados. Sin embargo, la incertidumbre regulatoria podría frenar la inversión a largo plazo en Texas.

