Un nuevo estudio científico ha revelado que la Piedra del Altar de Stonehenge, un bloque de seis toneladas, fue transportada deliberadamente desde Escocia hasta el sur de Inglaterra, recorriendo más de 700 kilómetros. Este hallazgo, publicado en la revista Nature, cambia la comprensión de las capacidades logísticas y sociales de las comunidades neolíticas.
Un viaje épico en la prehistoria
Investigadores de la Universidad de Aberystwyth y otras instituciones analizaron la composición química de la piedra, identificando su origen en la cuenca de Orcadian, en el noreste de Escocia. El transporte de un bloque de seis toneladas habría requerido una coordinación sin precedentes, posiblemente utilizando balsas fluviales y trineos sobre tierra.
Implicaciones para la arqueología
El profesor Richard Bevins, coautor del estudio, señaló: “Este descubrimiento demuestra que las sociedades neolíticas tenían un nivel de organización mucho más complejo de lo que se creía”. La ruta exacta sigue siendo un misterio, pero los expertos sugieren que pudo involucrar a cientos de personas durante meses.
Stonehenge: un monumento de conexiones
Stonehenge ya era conocido por sus piedras azules provenientes de Gales, pero este nuevo hallazgo extiende la red de intercambio a Escocia. La Piedra del Altar, que yace en el centro del monumento, podría haber tenido un significado ceremonial especial.
Tecnología de la época
Los científicos creen que se usaron técnicas como palancas, rodillos y balsas de madera. La ausencia de ruedas conocidas en la región sugiere que el transporte fue un logro de ingeniería colectiva.

