Oregón se ha convertido en uno de los estados más recientes en adoptar una tarifa especial para grandes consumidores de electricidad, principalmente centros de datos de inteligencia artificial. La medida, aprobada por la Comisión de Servicios Públicos de Oregón (PUC), busca proteger a los usuarios residenciales de los costos asociados a la interconexión de estas instalaciones.
Detalles del nuevo marco tarifario
El marco, que entrará en vigor el 10 de junio, combina contratos de larga duración, recargos al cliente y reglas de interconexión vinculadas a emisiones. Entre sus disposiciones clave se incluyen:
- Una clase de tarifa dedicada para grandes cargas, donde los clientes cubren el 100% de las mejoras en la red de distribución necesarias para sus proyectos.
- Cargos mínimos por demanda de generación y transmisión establecidos en el 90% de la capacidad contratada del sistema, incluso si el cliente utiliza menos.
- Plazos de contrato que aumentan con el tamaño del proyecto: desde 10 años hasta 30 años para cargas de 220 MW o más.
- Penalizaciones por terminación anticipada del contrato, vinculadas a las obligaciones de demanda restantes y al valor no gastado de nuevas inversiones en distribución.
- Un recargo de 1 centavo por kWh para proyectos mayores de 100 MW, cuyos ingresos se destinarán a programas que compensen los costos residenciales y aborden la carga energética de hogares de bajos ingresos.
Modificador de crecimiento pico y otros ajustes
La comisión también aprobó el modificador de crecimiento pico propuesto por PGE, con algunas modificaciones. Esto hace que las asignaciones de costos de infraestructura relacionadas con el crecimiento sean indefinidas, en lugar de limitarlas a 10 años. Además, los reguladores rechazaron la propuesta de la empresa de establecer créditos tarifarios para clases de clientes con carga decreciente.
Vinculación con objetivos de emisiones
El mecanismo asigna más costos de infraestructura compartida a las clases de clientes que impulsan el crecimiento más rápido de la demanda eléctrica. La orden también vincula las aprobaciones de interconexión de grandes cargas con la disponibilidad de energía limpia y los objetivos estatales de emisiones. Los clientes de la Schedule 96 deben demostrar que sus planes de crecimiento de carga pueden escalar sin comprometer las obligaciones de emisiones de la empresa, convirtiendo la decisión tanto en una medida de diseño tarifario como de política climática.
Reacciones y perspectivas
“A medida que la demanda de energía crece, es fundamental que los costos de la nueva infraestructura se asignen de manera justa y transparente”, dijo John McFarland, director de atención al cliente de PGE, en un comunicado de prensa. Las acciones de PGE subieron modestamente después de la aprobación de la tarifa. La decisión refuerza un caso alcista existente entre analistas e inversores, en lugar de crear uno nuevo.
Analistas de Capstone LLC señalaron que la orden proporciona certeza regulatoria para futuras inversiones de PGE relacionadas con centros de datos, al tiempo que establece medidas de asignación de costos destinadas a reducir las preocupaciones sobre subsidios cruzados y la presión política en torno al crecimiento de la carga. La firma espera que el marco aumente los costos de servicio y los riesgos de interconexión para los clientes de hiperescala.
Alcance y próximos pasos
La orden se aplica únicamente a PGE. Un proceso separado que involucra a PacifiCorp y sus operaciones de Pacific Power sigue sin resolverse y ha enfrentado desafíos por parte de defensores del consumidor. PGE debe presentar tarifas revisadas antes del 3 de junio. Los nuevos cronogramas entrarán en vigor el 10 de junio, mientras que las solicitudes de reconsideración vencen el 6 de julio, lo que deja abierta la posibilidad de acciones regulatorias adicionales.

