El desafío de FEMA en la administración de Trump
Durante el primer año de la administración de Trump, la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA, por sus siglas en inglés) enfrentó retos sin precedentes. La purga de Elon Musk en el servicio civil federal fue solo uno de los muchos golpes que recibió la agencia. Kristi Noem, exsecretaria de Seguridad Nacional, instituyó un congelamiento en casi todos los gastos de recuperación y respuesta ante desastres, paralizando así la función central de FEMA.
Este congelamiento detuvo miles de millones de dólares destinados a comunidades en todo el país, retrasando la respuesta ante desastres en eventos catastróficos, como las inundaciones del 4 de julio en Texas Central. Además, limitó significativamente los esfuerzos de la agencia para prepararse para futuros desastres.
Un cambio en el liderazgo
El reciente despido de Noem por parte del presidente Trump ha despertado esperanzas de que FEMA pueda recuperar su operatividad. Su reemplazo, el exsenador de Oklahoma, Markwayne Mullin, ha prometido poner fin al congelamiento de gastos, al que descalificó como “microgestión”. Además, Mullin se comprometió a nombrar un administrador permanente para dirigir FEMA, algo que Noem nunca hizo.
Sin embargo, a pesar de que algunos pagos de reconstrucción de desastres han sido descongelados, muchas funciones críticas de la agencia permanecen en un estado incierto. La moral entre los empleados de FEMA sigue baja, y la preparación para la inminente temporada de huracanes es una preocupación constante.
El impacto de las políticas de Noem
Los expertos en respuesta a desastres expresan dudas sobre si Mullin podrá restaurar la funcionalidad de la agencia a niveles anteriores a Noem. Se han reportado cambios en la administración, pero las operaciones de FEMA aún no han cambiado significativamente. Programas cruciales para preparar la infraestructura de EE. UU. para futuros desastres aún permanecen inactivos.
Por ejemplo, el Programa Nacional de Seguro contra Inundaciones, que proporciona cobertura de inundación subsidiada a aproximadamente 5 millones de hogares, ha sido debilitado. El contrato con la empresa que gestiona el sistema de calificación expiró, lo que significa que no se están supervisando los esfuerzos de reconstrucción en áreas propensas a inundaciones.
¿Un cambio en la filosofía de respuesta ante desastres?
Markwayne Mullin ha insinuado que la agencia debería adoptar un papel de apoyo en lugar de ser el primer respondedora ante desastres. Durante una visita a Carolina del Norte, comentó que “no deberíamos ver a FEMA como un primer respondedor, sino como un apoyo para los primeros respondedores que ya tenemos”. Estas declaraciones han generado preocupación entre algunos empleados de FEMA, quienes creen que refleja una falta de comprensión sobre la dependencia que tienen muchos estados de los gerentes de emergencia federales.
El futuro de la gestión de desastres
A medida que la administración de Trump continúa intentando reducir el papel de FEMA, muchos estados se preparan para un futuro sin la garantía de asistencia federal. Por ejemplo, después de inundaciones devastadoras en Maryland, el gobierno estatal tuvo que establecer su propio “fondo de recuperación de desastres” en un intento por lidiar con los daños sin ayuda federal.
Los expertos en gestión de emergencias advierten que una transición hacia un mayor papel estatal en la planificación de desastres debe realizarse con el apoyo adecuado del gobierno federal, de lo contrario, podría llevar a un aumento en la vulnerabilidad de los estados menos favorecidos económicamente.
Conclusiones y reflexiones finales
Con la temporada de huracanes y incendios forestales a la vuelta de la esquina, la incertidumbre sobre la dirección de FEMA y su capacidad para responder adecuadamente a desastres naturales es una preocupación que persiste. Los funcionarios de emergencia estatales y locales se encuentran en un estado de espera, a la espera de ver cómo se desarrollarán los eventos y qué cambios se implementarán bajo la administración de Mullin.

