En un contexto mundial de moderación económica y tensiones geopolíticas, Latinoamérica y el Caribe están atrayendo la mirada de los grandes capitales internacionales, posicionándose como una de las regiones más dinámicas para la inversión en turismo, hotelería y bienes raíces. Este optimismo fue el eje central de la inauguración de la vigésima edición del SAHIC Latin America & The Caribbean – Hotel and Tourism Investment Forum, que reúne a más de 350 líderes de la industria en Río de Janeiro, Brasil.
El evento, celebrado en el Fairmont Rio de Janeiro Copacabana, marca un hito al realizarse por segunda vez consecutiva en la misma ciudad, reforzando el papel estratégico de Río y de la región como un todo. Arturo García Rosa, presidente y director ejecutivo de SAHIC, destacó la madurez del foro: “Hoy, 20 años después de nuestra primera edición, SAHIC está más que consolidada como una plataforma que conecta capital, ideas y oportunidades. En un mundo más incierto, Latinoamérica cobra relevancia y la hostelería continúa siendo una industria resiliente”.
La ceremonia de apertura contó con la participación del recién estrenado alcalde de Río de Janeiro, Eduardo Cavaliere, quien envió un mensaje directo a los inversionistas. Cavaliere subrayó el “nuevo ciclo de crecimiento” que vive la ciudad y detalló los tres pilares de su estrategia para atraer capital: una regulación clara, una agenda robusta de eventos internacionales y seguridad jurídica para el capital privado. “El turismo es una de las industrias más importantes para Río de Janeiro. Estamos creando un entorno seguro y predecible para las inversiones”, afirmó el edil, mencionando también el rol renovado del Aeropuerto Internacional Tom Jobim (RIOgaleão) como hub de conectividad.
Un imán para el capital en tiempos volátiles
La resiliencia del sector turístico latinoamericano, su potencial de crecimiento orgánico y la relativa estabilidad política y económica en varios de sus países son factores clave que contrastan con la incertidumbre en otras partes del mundo. Los expertos reunidos en el SAHIC 2026 apuntan a que la región ofrece un balance atractivo entre riesgo y retorno, con mercados maduros como México y Brasil, y destinos emergentes con alto potencial en el Caribe y Centroamérica.
El foro sirve como un termómetro de la confianza inversionista. La decisión de mantenerlo en Río de Janeiro por segundo año consecutivo no es casual; refleja un voto de confianza en la capacidad de Brasil, y por extensión de la región, para liderar la recuperación y expansión del sector a nivel global. Las discusiones se centran no solo en nuevos desarrollos hoteleros, sino también en tendencias como el turismo sostenible, la integración de tecnología y la reconversión de activos.
Más allá de los discursos, el ambiente en el SAHIC es de pragmatismo y búsqueda de oportunidades concretas. La presencia de fondos de inversión, cadenas hoteleras globales y desarrolladores locales evidencia que el interés se está materializando en negocios. La percepción es que, mientras Europa enfrenta desafíos energéticos y Asia tensiones comerciales, Latinoamérica tiene la ventana de oportunidad abierta para captar una porción mayor del capital global destinado al ocio y la hospitalidad.
El mensaje final que deja la inauguración del SAHIC 2026 es claro: la volatilidad global está redirigiendo los flujos de inversión, y Latinoamérica se está preparando, con eventos de esta envergadura y compromisos políticos, para recibirlos. El sector hotelero y turístico se perfila no solo como un motor de recuperación económica postpandemia, sino como un pilar fundamental para el desarrollo a largo plazo en la región.
