Reducir la demanda máxima de energía genera ahorros significativos en edificios

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En el panorama actual de gestión de instalaciones, la reducción de la demanda máxima de energía se ha convertido en una estrategia financiera crucial. Durante la Conferencia Nacional de Gestión de Instalaciones y Tecnología Este 2026, expertos revelaron cómo esta práctica puede generar ahorros sustanciales en las facturas eléctricas de empresas y edificios institucionales.

El costo oculto de los picos de consumo energético

Richard Fox, vicepresidente senior de ingeniería en Sanalife Energy, explicó durante su presentación que las compañías eléctricas implementan cargos por demanda basados en el consumo máximo de cada instalación. “Actualmente estás pagando una prima enorme por esa carga máxima en comparación con tu medidor total que simplemente registra kilovatios”, señaló Fox.

Estos cargos por demanda funcionan como un mecanismo de incentivo: las utilities necesitan garantizar capacidad suficiente para satisfacer las cargas máximas de todos sus clientes, por lo que cobran tarifas especiales durante esos períodos críticos. El sistema premia a quienes logran mantener un consumo más estable y castiga a quienes generan picos pronunciados.

Los números que impactan el balance final

Fox compartió cifras reveladoras: “He visto cargos por demanda que alcanzan casi $70 por kilovatio, lo que significa que cada kilovatio que puedes reducir de tu demanda máxima te ahorra $70. Si reduces 10 kW al mes, son $700. Si reduces 100 kW, eso representa $7,000”.

Aunque reconoció que $70 por kW representa un caso extremo, incluso en regiones con precios más bajos (alrededor de $10 por kW en el sur de Estados Unidos), la reducción sistemática de picos genera ahorros significativos a lo largo del tiempo.

La importancia de la estabilidad en el consumo energético

Uno de los aspectos más críticos que destacó Fox es la naturaleza temporal de estos cargos. El precio máximo que pagan los clientes puede determinarse en un solo período de 15 minutos dentro del ciclo de facturación. “Las reglas de cada utility y sus programas de tarifas pueden variar ligeramente, pero así es como funciona”, explicó.

Esta característica temporal significa que:

  • Los cargos por demanda dependen frecuentemente de la hora del día
  • Períodos específicos de alto consumo pueden afectar toda la factura mensual
  • La consistencia en el consumo es más valiosa que la reducción promedio

Sistemas de gestión energética: la clave para el control

Con el impacto creciente de los cargos por demanda en más clientes, los sistemas de gestión energética (EMS, por sus siglas en inglés) se han vuelto herramientas esenciales. Fox animó a los operadores de edificios a utilizar datos de ocupación y sus EMS para monitorear cómo sus instalaciones consumen energía.

De la observación a la acción automatizada

“Una vez que puedes ver cómo opera tu edificio, puedes comenzar a buscar formas de gestionar la demanda máxima”, afirmó Fox. “Eso es lo realmente interesante, especialmente con sistemas que pueden integrarse con el sistema de gestión de edificios. Puedes comenzar a… hacer algo al respecto de manera automatizada”.

Las acciones automatizadas pueden incluir:

  • Iniciar ajustes en el sistema HVAC durante picos de demanda
  • Implementar sistemas de baterías para moderar cuándo y cómo se extrae energía de la red
  • Programar operaciones de equipos de alto consumo en horarios de menor demanda
  • Ajustar iluminación y otros sistemas basados en patrones de ocupación reales

La evolución tecnológica que facilita la gestión

Fox destacó cómo la tecnología ha avanzado en esta área: “Los sistemas tradicionales de gestión energética rastreaban datos principales de utilities, datos de facturación y, en algunos casos, datos sobre activos clave. Hoy, los sistemas pueden medir más puntos de datos, y a un costo menor. Y la confiabilidad de las tecnologías inalámbricas que transmiten los datos es mejor”.

Esta evolución permite:

  • Monitoreo en tiempo real del consumo energético
  • Identificación precisa de equipos y áreas que generan picos
  • Integración con sistemas de automatización de edificios existentes
  • Análisis predictivo para anticipar períodos de alta demanda

Estrategias prácticas para instalaciones mexicanas

Aunque los ejemplos presentados provienen del contexto estadounidense, las estrategias son aplicables al mercado mexicano, donde:

  • La Comisión Federal de Electricidad (CFE) implementa tarifas horarias diferenciadas
  • Los cargos por demanda varían según el tipo de tarifa contratada
  • La eficiencia energética se ha convertido en prioridad para empresas e instituciones

Las instalaciones en México pueden beneficiarse de:

  1. Auditorías energéticas para identificar patrones de consumo
  2. Implementación de sistemas de monitoreo energético
  3. Programación inteligente de equipos de alto consumo
  4. Integración de energías renovables y sistemas de almacenamiento

El futuro de la gestión energética en edificios

La tendencia hacia edificios más inteligentes y eficientes continuará acelerándose, especialmente con:

  • Avances en inteligencia artificial para optimización energética
  • Mayor adopción de Internet de las Cosas (IoT) en gestión de instalaciones
  • Integración de sistemas de almacenamiento de energía más accesibles
  • Normativas más estrictas sobre eficiencia energética en construcciones

Como concluyó Fox, la capacidad de “hacer algo al respecto de manera automatizada” representa no solo una oportunidad de ahorro, sino una ventaja competitiva para organizaciones que buscan optimizar sus operaciones y contribuir a la sostenibilidad energética.

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